El incendio forestal de Tírig, que permanece activo desde el pasado viernes, ha experimentado durante las últimas horas una importante evolución en uno de sus frentes, especialmente en la zona norte, donde el viento de componente sureste está favoreciendo el avance de las llamas.
En cuestión de minutos, un amplio frente de fuego ha descendido por la sierra de la Morellana, desde el barranco de les Sortigues, en la zona de Tírics, y ha alcanzado una zona de pinar próxima a Catí.
La virulencia con la que se ha propagado el fuego ha dificultado la actuación de los vecinos y de los efectivos forestales que se encontraban en las inmediaciones. Uno de los momentos más complicados se ha producido cuando las llamas han conseguido saltar la carretera, obligando a los medios desplegados en la zona a actuar con rapidez para intentar frenar su avance.
La humedad permitió contener el fuego durante la noche
Las condiciones meteorológicas registradas durante la madrugada fueron más favorables para los trabajos de extinción. La humedad relativa, cercana al 70%, ayudó a contener el incendio y facilitó las labores de los equipos de emergencia, especialmente en la zona norte de Catí, donde ya se había producido un salto de fuego durante la tarde anterior.
Sin embargo, durante la mañana el escenario ha cambiado de manera significativa. El viento de componente sureste está impulsando las llamas y ha provocado una evolución más rápida del frente que afecta actualmente al entorno de Catí.
El CECOPI mantiene la situación operativa en nivel 2 ante la evolución del incendio, mientras los medios terrestres y aéreos continúan trabajando para contener los diferentes frentes y evitar que el fuego siga avanzando.
700 personas permanecen evacuadas desde ayer
Alrededor de 700 personas permanecen evacuadas desde ayer como medida preventiva ante la evolución del incendio. La evacuación se mantiene mientras los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona y analizando la evolución del fuego.
Las próximas horas serán determinantes para conocer el comportamiento del incendio de Tírig, especialmente ante la previsión de que el viento continúe condicionando la evolución de las llamas.



