Hace poco más de una año Álex Pérez González , campeón autonómico de boxeo y admirador del gran Jairo Noriega, contaba a Revista Poble el trabajo, esfuerzo y disciplina que suponía aspirar a estar entre los grandes. Hoy, a las puertas de un cita clave para él en lo personal, volvemos a acercarnos a su vida. Ahora, ya con 18 años afronta su primera pelea sin protección.
Será el próximo 3 de octubre. Se trata de una pelea amateur, a tres asaltos de tres minutos, y aunque no habrá ningún título en juego, para Álex, sin embargo, el combate tiene una importancia especial porque supone su entrada en una nueva etapa deportiva. En esta cita, pasará del boxeo con casco a la categoría élite.
La pelea llega, además, «después de una derrota por decisión dividida» – cuenta a Revista Poble. Aquella fue su primera pelea en esta nueva categoría. Por eso, ganar el 3 de octubre representa para él algo más que sumar una victoria. “Sería un gran paso, ya que podría superarme a mí mismo”, explica Álex.
Cambios dentro y fuera del ring
La evolución de Álex durante este último año no se limita al boxeo. Ha terminado segundo de Bachillerato y la Selectividad y ahora vive en Castellón. Allí comparte piso con dos compañeros que estudian en la universidad.
Su rutina, sigue siendo exigente y es que estudia por las tardes en una academia para prepararse para acceder a la Policía pero sin faltar ni un solo día a sus entrenamientos. Combina sus estudios con los entrenamientos de boxeo y el trabajo físico.
Cuenta que los martes y miércoles realiza por la mañana las series relacionadas con su preparación para policía. Después acude a entrenar. Las tardes de martes y viernes las dedica a las clases de la academia.
El resto de la semana mantiene una rutina deportiva. Lunes, miércoles, jueves y sábados entrena boxeo y realiza también trabajo de fuerza con pesas.
Sus objetivos
Entre sus objetivos está «seguir mejorando, participar en el Campeonato de España élite y, sobre todo, ganar esta primera pelea sin protección«, insiste.
Por tanto, queda ya poco para ese primer reto inmediato fijado el 3 de octubre. Después ya aparece una meta mayor: el Campeonato de España.
Cuando le preguntamos por dónde se ve dentro un año reitera esa constancia y afán de superación y asegura que su deseo es «ser mejor boxeador que ahora» y, si se cumplen sus expectativas, «ser campeón de España«.
Jairo, mucho más que su entrenador
En este proceso, Álex concede un papel especial a su entrenador, Jairo. La relación entre ambos, explica, va más allá del trabajo deportivo.

Lo considera “como un segundo padre”. Durante el verano, su entrenador se ha encargado incluso de recogerlo para llevarlo a los entrenamientos.
Pero lo que Álex destaca especialmente es su apoyo fuera del gimnasio. Cuando tiene algún problema emocional, asegura que Jairo es la primera persona que está ahí para ayudarle. Ese vínculo forma parte también de su manera de afrontar esta nueva etapa del boxeo.
El apoyo de sus padres
Sus padres también viven de cerca cada combate. Álex explica que su padre sufre cuando pelea y permanece pendiente del resultado. Después de cada combate, es además el primero en llamarle. Su madre mantiene la misma actitud y sigue de cerca su trayectoria.


Ahora, ambos estarán pendientes de una pelea diferente. El 3 de octubre Álex subirá al ring sin el casco que utilizaba cuando era menor de 17 años. Para él, ese cambio simboliza una nueva etapa. Ya no se trata de los retos que tenía hace un año, sino de los que quiere alcanzar ahora.


