La Universitat Jaume I ha celebrado el acto de apertura del curso académico 2026-2027 de las universidades valencianas, un acto que ha sido presidido por el rector de la UJI, Jesús Lancis, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, acompañados por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; el presidente del Consejo Social, Sebastián Pla, así como rectoras, rectores y otras autoridades.
El rector de la Universitat Jaume I, Jesús Lancis, ha reivindicado en su discurso el papel de las universidades como instituciones clave para afrontar los grandes cambios de la sociedad y anticiparse a los retos del futuro. En este contexto, ha señalado dos desafíos especialmente relevantes: la inteligencia artificial y la necesidad de garantizar una financiación suficiente que permita a las universidades desarrollar todas sus funciones.
Ante el «avance vertiginoso de las tecnologías digitales y la IA generativa», Lancis ha planteado la necesidad de repensar qué y cómo se enseña y ha anunciado que este curso la UJI aprobará un marco institucional para incorporar la inteligencia artificial «de manera pautada a la docencia, la investigación y la gestión».
Frente a la capacidad de las máquinas, ha defendido reforzar aquellas capacidades específicamente humanas, como el pensamiento crítico, la creatividad, la ética, el trabajo compartido y el criterio. «Formar a profesionales que sepan hacerse preguntas que ninguna máquina se hará por ellos es la competencia central del tiempo que viene», ha señalado.

En esta línea, el rector ha defendido que educar consiste también en «enseñar a mirar», desarrollar el pensamiento crítico y formar a personas comprometidas con la sociedad. Así, Lancis ha mostrado la preocupación compartida por el conflicto en la educación pública no universitaria y subrayado la importancia de fortalecerla: «Invertir en la escuela pública no es un gasto, es la mejor inversión que puede hacer un país», ha afirmado, y ha reclamado para ello un pacto social que ponga la educación en el centro.
Junto a la inteligencia artificial, Lancis ha situado la financiación como otro de los grandes desafíos del sistema universitario y ha reclamado que se cumpla el acuerdo suscrito entre la Generalitat y las cinco universidades públicas valencianas para el periodo 2026-2029. Aunque ha valorado el acuerdo como un avance que aporta estabilidad y capacidad de planificación, ha advertido de que «estas cantidades dan cobertura tan solo a la prestación del servicio público básico. Estabilidad, sí, suficiencia para desplegar todas nuestras misiones, todavía no del todo» y ha reclamado que «se actualice la transferencia con los incrementos retributivos y la compensación de costes que nos impone la normativa, sobre los que no decidimos, y que se hagan efectivas las partidas ligadas a objetivos y nuevas necesidades singulares».
Frente a estos desafíos, Lancis ha señalado que las universidades tienen que reforzar su papel como instituciones estratégicas al servicio del interés público y ha destacado la necesidad de «construir alianzas basadas en la confianza y el compromiso con la sociedad, el tejido productivo y las instituciones para trabajar de manera coordinada y cohesionada».
Finalmente, el rector ha presentado las líneas principales del Plan de Acción de Gobierno de la UJI, que se articula en cuatro grandes ejes: dónde trabajamos, con quién trabajamos, qué enseñamos y cómo lo garantizamos.
El primero contempla la adaptación y sostenibilidad del campus, nuevas soluciones de alojamiento universitario asequible y una mayor internacionalización; el segundo pone el foco en las personas con medidas como un observatorio de becas, el impulso de las prácticas y el emprendimiento, el relevo generacional, o la atracción de talento.
El tercer eje aborda la transformación de la oferta académica con más dobles títulos, formación dual o mejor interconexión con los ciclos formativos y el reto de enseñar en un contexto marcado por la IA, mientras que el cuarto se centra en garantizar la calidad mediante la incorporación de personal joven a la investigación y el refuerzo a la transferencia de conocimiento.
Repensar la Universidad en la actual crisis de valores
Por su parte, la ministra Diana Morant también ha señalado la necesidad de repensar el papel de la universidad frente al contexto actual de crisis de valores, para construir una ciudadanía con pensamiento crítico. Así, Morant ha instado a las universidades a continuar «en la vanguardia del pensamiento, reivindicando el análisis y el rigor, y defendiendo las alianzas. Necesitamos más que nunca una universidad fuerte, libre y comprometida», ha afirmado.

Finalmente, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha puesto de relieve la importancia de que el sistema universitario valenciano sea accesible y ha defendido el conocimiento como una inversión a largo plazo. Así mismo, ha señalado que «la universidad debe ser el lugar donde poder dudar de lo que se da por cierto» y ha afirmado que, en una época de desinformación, «la mayor defensa de una democracia es una sociedad con criterio».
Una lección inaugural para reflexionar sobre poder y responsabilitat
La catedrática de Derecho Penal María Luisa Cuerda ha dedicado la lección inaugural del curso 2026-2027 a analizar los límites y desafíos del poder de castigar en una sociedad marcada por la desinformación y la transformación tecnológica. La ponente ha repasado la evolución del derecho penal hacia un modelo basado en las garantías y los derechos fundamentales, frente a los excesos del poder punitivo. En este recorrido, ha abordado fenómenos como el populismo punitivo y el lawfare.

La conferencia se ha detenido también en los nuevos retos que plantean la inteligencia artificial y la desinformación, que la ponente sitúa como uno de los grandes desafíos contemporáneos para el derecho penal. Cuerda ha analizado especialmente aquellas campañas de desinformación que pueden trascender la difusión de información falsa y convertirse en una amenaza para el propio sistema democrático.
En la parte final de su intervención, la catedrática ha llamado a mantener la confianza en la capacidad de las democracias para afrontar las crisis actuales y ha reivindicado la responsabilidad de la universidad en la defensa de los valores democráticos. «En todo caso, la defensa de la democracia es una responsabilidad colectiva», ha subrayado, antes de dirigirse especialmente a las nuevas generaciones para animarlas a «cultivar el pensamiento crítico».


