Vall d’ Alba ha vivido este sábado una jornada marcada por el dinamismo, la participación y el ambiente con motivo de la inauguración de la XXVII Fira del Comerç, Agricultura i Ramaderia, que ha llenado de actividad el municipio desde primeras horas del día.
El continuo trasiego de visitantes por el recinto ferial ha sido una de las notas predominantes de la jornada, con un flujo constante de público recorriendo los espacios expositivos, interactuando con los profesionales y disfrutando de una feria que, más allá de la exposición, se ha convertido en un auténtico punto de encuentro.
Además, la jornada ha estado acompañada por el buen tiempo, que ha favorecido la afluencia de público y ha contribuido a generar un ambiente aún más animado y participativo en todo el recinto ferial.
Uno de los aspectos más destacados ha sido la implicación directa del tejido local, con comercios y asociaciones vecinales participando activamente y contribuyendo a crear un ambiente cercano y acogedor que ha sido ampliamente valorado por los asistentes.
La muestra ganadera ha concentrado también buena parte de la atención del público, especialmente entre las familias, consolidándose como uno de los espacios más atractivos y representativos de la Fira.
A lo largo de la mañana, las propuestas dirigidas al público familiar han tenido una notable acogida, con actividades que han llenado de actividad distintos puntos del recinto y han reforzado el carácter abierto y accesible del certamen.
La alcaldesa de Vall d’ Alba , Marta Barrachina, ha valorado muy positivamente el desarrollo de este primer día, destacando que “la Fira vuelve a demostrar que es mucho más que un evento, es un espacio donde la gente se encuentra, comparte y vive nuestro municipio”.




