Decenas de personas migrantes han pasado la noche en la calle en Castelló con un objetivo claro: conseguir uno de los documentos clave que exige la nueva normativa para regularizar su situación en España. Desde el domingo, se han formado largas colas frente a la Oficina de Atención a Personas Migradas. En este punto ubicado en la Ronda Mijares 17, este lunes comienza a concentrarse toda la atención administrativa relacionada con estos trámites.
La reciente ley de regularización introduce la necesidad de presentar un “informe de vulnerabilidad”, un requisito indispensable para quienes buscan obtener residencia legal. Sin embargo, la dificultad para acceder a este documento ha llevado a muchos a tomar medidas extremas, como dormir al raso para asegurarse un turno en cuanto abra la oficina.
Gestión centralizada
El Ayuntamiento ha optado por centralizar la gestión en este punto con el fin de evitar la saturación de otros servicios municipales. Desde el área de Convivencia Social e Interculturalidad aseguran que este sistema permitirá una atención más organizada a partir de ahora. El horario establecido para este lunes es de 9:00 a 14:00 horas.
No obstante, la situación ha generado críticas. Desde el consistorio se señala al Gobierno central por la falta de previsión y por haber dejado poco margen de maniobra a las administraciones locales para adaptarse a los cambios. Según denuncian, esta falta de planificación ha contribuido al colapso y a las largas esperas.
Por su parte, asociaciones de apoyo a migrantes advierten de retrasos significativos en la emisión de estos informes. Algunos solicitantes, explican, llevan varios meses esperando sin obtener respuesta, lo que agrava aún más la incertidumbre y la precariedad en la que se encuentran muchas de estas personas.





