Burriana se suma desde mañana, 22 de abril, a la octava edición de «El Reto del Reciclaje», una iniciativa promovida por Ecoembes y la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana.
Esta campaña de concienciación medioambiental premia al municipio que recicle más y mejor los envases de plástico, latas y briks de el contenedor amarillo, compitiendo en esta ocasión con las localidades de Almassora, L’Alcora, Onda, La Vall d’Uixó, Sagunto, Segorbe, Moncofa y Almenara.
El objetivo es incrementar la recogida de envases del contenedor amarillo en al menos un 10% de media durante los meses de junio y julio, en comparación con el mismo periodo del año anterior. En caso de que Burriana resulte ganadora, los 6.000 euros del premio se destinarán íntegramente a la Asociación de Fibromialgia de la capital de la Plana Baixa, uniendo así el compromiso ecológico con la acción y compromiso social.
Para lograr este propósito, un equipo de educadores ambientales visitará el municipio en tres jornadas. Mañana, 22 de abril, se instalará un stand informativo en la puerta principal del Mercat Municipal (carrer Sant Victorià) de 9h a 14h, ubicación que se repetirá el día 20 de mayo. Por su parte, el 12 de mayo la acción se deslazará a la Plaza Rafael Martí Viciana en el mismo horario. Durante estas jornadas, se resolverán dudas sobre la separación de residuos y se combatirán los bulos más comunes sobre el reciclaje.
La campaña tambi´rn pone el foco en las nuevas generaciones. El equipo de Ecoembes impartirá charlas de educación medioambientles dirigidas a un centemnar de alumos en el CEIP Pare Vilallonga y en el IES Llombai, los días 22 de abril y 12 de ayo respectivamente. Estas acciones buscan maximizar el impacto de la sostenibilidad tanto en el ámbito doméstico como en el educativo.
«Comenzamos un reto que va mucho más allá del reciclaje. Es una oportunidad para demostrar, una vez más, el tipo de ciudad que somos: comprometida, solidaria y consciente del valor de cada pequeño gesto. Cada envase que depositamos en el contenedor amarillo no es solo un residuo bien gestionado, es una decisión y una forma de cuidar nuestro entorno, nuestras playas, nuestras calles y el lugar donde vivimos», ha destacado la concejal de Medio Ambiente, Noelia Peris .


