El Ayuntamiento de Burriana ha dado el paso definitivo para complementar una de las infraestructuras más estratégicas de su zona litoral con la licitación de las obras de ejecución de los últimos tramos de la avenida Cañada Blanch.
El proyecto sale a concurso público con un presupuesto base de licitación de 1.4462.772,12 euros y las empresas interesadas podrán representar sus propuestas hasta el próximo 7 de mayo.
La intervención tiene como objetivo prioritario concluir al completo este vial para cerrar el anillo exterior de comunicación en la zona marítima, conectado de forma eficaz la carretera de Burriana al Grao (CV-1860) con la avenida Jaime Chicharro (CV-18).
Con esta actuación, el consistorio de la capital de la Plana Baixa busca mejorar la movilidad entre el Grao y el Puerto, ofreciendo una alternativa a la avenida Mediterránea para descongestionar el tráfico en los periodos de mayor afluencia.
El proyecto contempla la ejecución de dos tramos que suman aproximadamente 500 metros de trazado. El primer segmento abarca desde la intersección con la carretera del Puerto hasta la calle Rosa dels Vents, mientras que el segundo unirá las calles Bruixola y Manuel Ferrer Granell. Las obras, que cuentan con un plazo máximo de ejecución de ocho meses, supondrán la urbanización integral de la zona, incluyendo pavimentación, aceras, servicios básicos y una nueva red de drenaje diseñada para actuar con eficiencia ante episodios de lluvias.
Movilidad sostenible y paisaje
En línea con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), la nueva avenida incorporará un carril bici bidireccional en todo su recorrido, con una anchura de hasta 2,5 metros y bandas de protección para garantizar la seguridad de los ciclistas frente al tráfico rodado. Asimismo, el diseño integra criterios paisajísticos que respetan el entorno de transición agrícola mediante la creación de nuevas glorietas y zonas ajardinadas donde se plantarán especies autóctonas como olivos, palmeras y plantas aromáticas.




