Con tanta serenidad como convencimiento de que los profesionales de la farmacia tiene aún mucho que aportar a la sanidad, Rosa Arnau , la presidenta ‘reelegida’ de ete Colegio profesional habla con revistapoble.net sobre los objetivos de esta legislatura.
Aboga por lo que se denomina «dispensación activa». Es decir un proceso en el que la comunicación entre profesionales de la medicina y la farmacia sea bidireccional, «y no siempre en un solo sentido». Algo que, a su parecer «evitaría el peregrinaje de muchos pacientes cuando hay dudas en una receta y la única manera es volver al médico».
Su gran reto es «conseguir una mayor integración de la farmacia en el sistema público de salud». Para ello, apunta que el cambio ha de venir también de la administración pero se muestra optimista al respecto.

Pregunta: ¿Qué representa para usted esta reelección como presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Castellón?
Respuesta: Es un orgullo y una gran responsabilidad. Significa que los colegiados ratifican el trabajo que la Junta de Gobierno ha realizado estos últimos cuatro años. No obstante, hay que seguir trabajando porque siempre queda mucho por hacer. Somos una profesión regulada que depende enormemente de las decisiones de la administración, especialmente de la Conselleria de Sanidad y de Hacienda.
P: Hace un tiempo hubo momentos de tensión por retrasos en los pagos. ¿Cuál es la situación actual?
R: Aquella situación fue completamente aislada, algo puntual y no estructural. La realidad hoy es que la administración está totalmente al día en los pagos de la medicación de los pacientes en lo que respecta a las farmacias.
P: Respecto al desabastecimiento de medicamentos, ¿existe una alarma real o es algo puntual?
R: Sigue habiendo desabastecimiento, pero no es tan acentuado como hace dos o tres años. No creo que sea un momento de gran alarma porque los medicamentos afectados siempre tienen una alternativa terapéutica. El problema es el inconveniente para el paciente de tener que volver al médico para que le cambie la receta, pero no es tan preocupante como lo que sufrimos años atrás.
Evitar el peregrinaje de los pacientes
P: Sobre las competencias profesionales, ¿cuál es su postura respecto al papel del farmacéutico?
R: Los farmacéuticos somos los profesionales del medicamento. Nuestra función principal es la dispensación, pero reivindicamos poder realizar una «dispensación activa». Esto no es prescribir, pero en patologías menores queremos que se nos habilite para dar esta atención personalizada al paciente desde el mostrador.
P: Se implantó la receta electrónica, pero me consta que ustedes buscan un paso más respecto la comunicación real entre farmacias y centros de salud
R: Actualmente, la receta electrónica es unidireccional: va del centro de salud a la farmacia. Queremos que sea bidireccional para comunicar problemas de suministro o si una medicación le sienta mal al paciente. Esto evitaría el «peregrinaje» a los centros de salud, los descongestionaría y proporcionaría una atención rápida y personalizada.
P: ¿Qué respuesta han recibido de la administración respecto eso y qué plazos manejan?
R: Estamos negociando el concierto de prestaciones para los próximos cuatro años y ya se contempla esta bidireccionalidad. Esperamos tener firmado el concierto antes de final de verano y que el sistema esté funcionando antes de que acabe el año, una vez se realicen las adaptaciones informáticas.
P: ¿De qué hitos de su gestión anterior se siente más satisfecha?
R: Hemos logrado grandes avances en seguridad. Castellón ha sido pionera nacional en utilizar el Data Matrix (código QR individual) para la dispensación y facturación. Esto permite una trazabilidad total del medicamento hasta el paciente final, ofreciendo las máximas garantías de seguridad y facilitando la burocracia. Además, hemos modificado el decreto de guardias para racionalizar los servicios de urgencia, haciéndolos más sostenibles, especialmente para la farmacia rural.
Más integración de la farmacia en el sistema público de salud
P: ¿Cuál es el gran reto que se marca para esta nueva legislatura?
R: El gran reto es conseguir una mayor integración de la farmacia en el sistema público de salud. Somos establecimientos privados de interés público y el farmacéutico debe estar más presente en la toma de decisiones relacionadas con la salud de los pacientes. Podemos ser el muro de contención que alivie una Atención Primaria sobresaturada. Tenemos grandes conocimientos que aportar para mantener la sostenibilidad del sistema sanitario.
Un profesional sanitario aún infravalorado
P: ¿Siente que se les valora más como comercios que como profesionales sanitarios?
R: Personalmente y como institución, siempre he sentido que se nos valora a nivel sanitario, pero creo que tenemos aún más que ofrecer. La sociedad lo tiene claro; ahora falta que las administraciones terminen de plasmar ese valor profesional en hechos concretos.


