Recomiendan retirar las raíces de las higueras cuanto antes para evitar daños estructurales mayores
La presencia de varias higueras que han crecido en los laterales del histórico puente de la ermita de la Virgen de Gracia de Vila -real, sobre el río Mijares en dirección a Almassora, están acelerando el deterioro de esta emblemática infraestructura. Las raíces de estos árboles están penetrando en las grietas del viaducto, lo que puede comprometer progresivamente su estabilidad si no se actúa con rapidez.
Especialistas en conservación del patrimonio advierten de que la situación requiere una intervención inmediata, ya que las higueras son una de las especies vegetales más agresivas cuando arraigan en construcciones de piedra o mampostería. Sus raíces buscan humedad y se introducen por las fisuras existentes, ensanchándolas con el paso del tiempo y favoreciendo el desprendimiento de materiales.
Los expertos subrayan que la solución no pasa únicamente por cortar los árboles. Una actuación inadecuada podría dejar las raíces en el interior de la estructura, donde continuarían deteriorando el puente o, al descomponerse, generarían nuevos huecos y debilitamientos.
Por ello, recomiendan llevar a cabo una intervención especializada que incluya una evaluación técnica del estado del puente, la retirada controlada de las higueras, el tratamiento de los tocones para impedir nuevos brotes y, posteriormente, la reparación de las grietas y juntas afectadas para devolver la estanqueidad y estabilidad al conjunto.
De mantenerse la situación actual, el problema irá más allá de la imagen de abandono que ofrece uno de los enclaves patrimoniales más representativos de Vila -real. La expansión de las raíces podría incrementar los daños estructurales y elevar el coste de una futura restauración, poniendo en riesgo la conservación de un puente con un importante valor histórico y patrimonial.


