El músico ha cumplido 70 años coincidiendo con el final de su trayectoria docente en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco, donde ha formado a varias generaciones de guitarristas.
El músico Manuel Abella, natural de Vila-real, se ha jubilado después de más de 43 años dedicado a la enseñanza de la guitarra clásica en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco de Córdoba. Su jubilación se hizo efectiva el pasado 13 de octubre, coincidiendo con su 70 cumpleaños, y pone fin a una extensa trayectoria profesional vinculada a la docencia y a la formación musical.
Abella llegó a Córdoba con su guitarra, su juventud y una pasión por la música que acabaría convirtiéndose en su forma de vida. Allí desarrolló su carrera como catedrático de guitarra clásica y contribuyó a formar a numerosas generaciones de músicos que hoy continúan llevando sus enseñanzas por distintos lugares.
Su vocación nació en el entorno familiar. Su padre, un artesano sencillo y trabajador, fue quien le acercó a la guitarra, mientras que su madre, Palmira, acompañó aquellos primeros años en los que el instrumento comenzó a ocupar un lugar fundamental en su vida.
Durante más de cuatro décadas, su aula en el conservatorio ha sido el escenario de un trabajo constante, en el que la técnica, la experiencia y la pasión por la música han marcado su manera de enseñar. Pero su labor no se ha limitado a transmitir conocimientos musicales. También ha construido vínculos personales con sus alumnos y compañeros, dejando una huella que trasciende las clases.
La jubilación supone el cierre de una etapa fundamental para este músico vila-realense, que ha dedicado buena parte de su vida a la guitarra y a la enseñanza. Sin embargo, su legado continuará presente en las generaciones de alumnos que han pasado por sus clases y que, a su vez, transmitirán lo aprendido a nuevos músicos.





