Pese a que España es productora de flores, la alta demanda en la campaña anual de Todos Los Santos, ha hecho que la flor importada vaya en aumento para poder abastecer a las floristerías. En concreto, una parte importante de las flores que llenarán estos días los cementerios provienen de los tres países desde los que más flor cortada llega: Ecuador, Colombia y Países Bajos.
Según el último informe que el Ministerio de Agricultura dio a conocer, las importaciones han subido de forma notable en los últimos años. Con Colombia y Ecuador a la cabeza, seguidas de Países Bajos, en 2025 se importó flor cortada por valor de 184,4 millones de euros.

Las características de las flores importadas
En cuanto a las razones de estas cifras, además de la necesidad de aprovechar una demanda creciente, la elección de estos países no es casual. Así, si por distancia y producción en inmensas extensiones de cultivo, los Países Bajos han sido proveedores clásicos, el descubrimiento de variedades más duraderas en un producto tan efímero, ha posicionado al frente la flor que llega de sudamérica.
De hecho, el 72,4% de las importaciones, según el informe del Ministerio, provienen de estos dos proveedores de fuera de la Unión Europea.
Desde el gremi artesà de floristes de la Comunitat Valenciana, su presidente Juan Lluesma, explica a Revista Poble qué tipo de flores suelen llegar de cada lugar. Así mientras desde la zona de Holanda llegan variedades, como orquídeas y anturios, claveles y rosas llegan de la otra parte del Atlántico.
«Los claveles de Ecuador son de tallo grueso, resistentes y duran hasta veinte días una vez cortados», explica. Las rosas colombianas y ecuatorianas destacan, según apunta, por su tamaño y duración. «La rosa de Colombia y Ecuador es una rosa de 100 pétalos«, afirma. «Algunas pueden durar hasta 30 días, aunque esa duración depende de las condiciones de conservación», puntualiza.
El secreto de su duración
En cuanto a las razones de que la durabilidad de estas flores sea superior a la media cultivada en otros lugares, parece que radica en que «se plantan en altura». Eso significa entre otras cosas, que crecen con una condiciones climáticas más duras. Además la incidencia de la luz en vertical que reciben condiciona también sus características, según apuntan los expertos.

