Los ramos artesanales resisten en ‘Tot Sants’ porque «la gente quiere flor buena y de calidad». Pese a la oferta de ramos confeccionados de los bazares multiprecios, cuando se trata de rendir homenaje a los seres queridos que ya no están, no se escatima en precio y se quiere poder escoger. Así lo explica a revistapoble.net, Juan Lluesma de la Concepción, presidente del Gremio Artesano de las Floristerías de la Comunitat Valenciana.
Destaca la preferencia por las composiciones personalizadas: «no hay dos nichos ni dos lápidas iguales y cada cual tiene sus gustos», apunta el presidente. Quizás esta es una de las razones por las que las floristerías artesanales siguen teniendo en esta campaña de ‘Tot Sants’ una de las más importantes del año.
Por otro lado, aunque los bazares multiprecio venden cada vez más flores artificiales, los clientes siguen buscando «composiciones naturales, cuidadas y adaptadas a sus gustos y posibilidades económicas». No en vano, la tradición de llevar flores al cementerio en estas fechas es una de las más arraigadas en este país y donse se mantiene el trabajo de las floristerías tradicionales.


«La gente vuelve a tu tienda, lo quiere bien bonito. La mayoría tienen claro que para una vez al año que van al cementerio quieren calidad«, explica. Este carácter personalizado de los encargos es una de las principales bazas del sector. «Como lo nuestro es personalizado, nos adaptamos al presupuesto del cliente».
De hecho, aunque los precios han subido, principalmente porque desde hace años se trabaja con flor importada y el transporte con la subida de combustibles, lo encarece, estos ramos «a medida», permiten incluso que el cliente decida asumir ese coste o gastarse lo mismo que el año anterior permitiendo que el profesional adapte el tipo de flor o la cantidad a ese presupuesto fijo.
Ramos y centros a medida: cada lápida necesita una composición diferente
La posibilidad de diseñar cada arreglo según las preferencias del cliente distingue el trabajo de las floristerías artesanas. «No todas las lápidas son iguales ni necesitan la misma composición. Algunas tienen varias fotografías, otras incluyen numerosos nombres y también varían los materiales y colores de la piedra», recuerdan los profesionales.
Por eso, los clientes pueden concretar cómo quieren sus flores. «Tú dices: “me gusta con rosas, con las rosas blancas que cuelguen un poquito hacia el lado derecho para que no me tape la foto”, explica el presidente del gremio artesanal.
Esta flexibilidad permite preparar ramos, centros y otras composiciones según las necesidades de cada familia. El cliente no tiene que elegir necesariamente un modelo cerrado ni comprar una cantidad fija de flores. «Yo no estipulo que una docena de rosas te tengo que poner. Si no te pongo 12 y te pongo 10 u ocho, no pasa nada», señala. El objetivo es mantener el presupuesto acordado y adaptar la composición a él.
¿Cuánto se gasta en flores por Todos los Santos?
El gasto medio se sitúa entre 50 y 60 euros por cliente, según el presidente del gremio. Esa cantidad no corresponde necesariamente a un solo ramo, ya que algunas personas compran varias composiciones para llevarlas al cementerio. «De normal, la gente no se lleva un ramo solo. Se lleva dos, una jardinera y un búcaro, una docena de claveles y un ramo…», detalla.

Los presupuestos varían. Hay clientes que gastan alrededor de 40 euros y otros que llegan a los 75. Las floristerías intentan ajustar los encargos sin renunciar a una presentación cuidada. La subida de los costes también afecta al sector. Buena parte de la flor que se comercializa durante estas fechas llega desde otros países y se transporta en avión o camión, lo que encarece el producto. Sin embargo, los clientes conocen esta evolución y buscan fórmulas para mantener su gasto.
Una persona que el año anterior compró una docena de rosas por 60 euros puede optar ahora por diez flores por el mismo importe. Otra alternativa consiste en sustituir las variedades más caras, como las orquídeas, por otras como las gerberas o los lilium.
En cuanto al perfil de los clientes que acuden en estas fechas, suelen ser personas mayores. De hecho, aunque haya varias generaciones, suelen ser los padres los que se encargan de escoger, comprar y llevar los ramos en estas fechas.

