El Pinar del Grau de Castelló sumará este mes de abril, de 50 nuevos árboles de la variedad pinus halepensis. Esta replantación busca reponer la masa forestal perdida tras los últimos temporales de viento. Unos episodios que registraron rachas de hasta 138 km/h y provocaron la caída de medio centenar de ejemplares.
Antes plantar los nuevos pinos de esta especie autóctona especialmente adaptada al suelo y clima de la costa castellonense, se está llevando a cabo una fase de preparación del terreno y seguridad. Estas labores incluyen Retirada y limpieza, evaluación del arbolado y mantenimiento estruccutural.
Es decir, que primero toca extraer los árboles derribados por el viento y analizar cómo estan los que permanecen en pie para prevenir futuros riesgos. Además de eso hay que conservar el entorno natural para garantizar el arraigo de la nueva plantación. Los trabajos se prolongarán hasta principios de mayo.
Mejora de las infraestructuras
De forma paralela a la renaturalización, el proyecto incluye una puesta a punto de las instalaciones del parque. Se están ejecutando labores de restauración del mobiliario urbano dañado y el repintado integral de los aseos públicos.
Esta actuación se integra en el Plan de Renaturalización local, que contempla también la creación de sombras en la Zona de Bajas Emisiones y el desarrollo de «oasis climáticos» en 18 colegios de la ciudad.




