Aunque cuando llega la primavera y las temperaturas empiezan a subir es más frecuente que las personas sudemos, sí que es cierto que unas sudan más que otras, lo que deriva en situaciones bastante desagradables para aquel o aquella que las sufre. La sudoración suele ser más frecuente en zonas como las axilas y son las mujeres las que generan más glándulas sudoríparas, aunque en ellos estén más activas. Por lo general sudamos cuando hacemos ejercicio físico, atravesamos una situación de tensión, pero también hay personas que sudan sin motivo. Si eres de éstas, tal vez un cambio de hábitos te pueda ayudar a cambiar esta incómoda situación.
Beber agua fría regula la temperatura de modo que hace que sudemos menos.
No uses desodorantes perfume, los mejores son los que no huelen y no manchan, pero evita los desodorantes antitranspirantes, pueden taponar tus glándulas sudoríparas.
No tomes demasiadas bebidas estimulantes como el café o la cola, y evita ingerir alimentos muy calientes, comidas picantes o con muchas grasas. Apuesta por frutas, verduras, pescado azul y frutos secos. Y, por supuesto, hidrátate.
Usa ropa holgada y fresca, de algodón, por ejemplo, y evita lycras y tejidos sintéticos.

