El crecimiento del Villarreal CF no solo se mide en resultados deportivos, sino también en la evolución constante de su infraestructura. El club amarillo ha dado un nuevo paso en esa dirección al impulsar una ampliación significativa de su Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza, que tras esta actuación alcanzará una dimensión cercana a los 130.000 metros cuadrados.
La operación arranca con la incorporación de una parcela adicional de 10.000 metros cuadrados, una pieza clave para redefinir la organización interna del complejo. Más allá de ganar espacio, el objetivo pasa por mejorar la funcionalidad de unas instalaciones que ya trabajan al límite debido a la intensa actividad diaria de todos los equipos del club.
En este nuevo escenario, la planificación contempla la creación de diferentes superficies de juego adaptadas a múltiples etapas formativas. Entre ellas, un campo principal versátil, capaz de ajustarse a distintos formatos, y varias zonas específicas destinadas a los primeros contactos con el balón, enfocadas en edades muy tempranas. Esta apuesta refuerza la base del proyecto deportivo, donde la formación adquiere un papel central.
El desarrollo de las obras, que ya está en marcha, responde a una estrategia escalonada diseñada por la entidad presidida por Fernando Roig y ejecutada desde la dirección general de Fernando Roig Negueroles. El calendario interno que maneja el club apunta a que los trabajos concluyan durante el verano, permitiendo su uso desde el arranque de la campaña 2026-27.
Sin embargo, este movimiento es solo el inicio de un plan más amplio. El club trabaja en futuras transformaciones que seguirán redefiniendo un recinto donde conviven el primer equipo, el conjunto femenino y toda la estructura de cantera. La intención es adaptar el espacio a las nuevas exigencias del fútbol moderno sin perder la identidad que ha convertido a estas instalaciones en un referente.
Además de los terrenos de juego, el complejo destaca por su carácter integral. Cuenta con una residencia que acoge a jóvenes futbolistas procedentes de distintos países, convirtiéndose en un punto de encuentro formativo y vital, y un edificio administrativo que centraliza la gestión diaria del club. En conjunto, se trata de un ecosistema diseñado para sostener tanto el rendimiento inmediato como el desarrollo a largo plazo.
Con esta ampliación, el Villarreal no solo gana metros, sino que refuerza una idea: el futuro también se construye desde los cimientos.

