El envejecimiento del parque automovilístico se ha convertido en un problema creciente en la provincia de Castellón, donde cada vez circulan más coches antiguos. Esta situación preocupa a expertos y autoridades, ya que los vehículos con muchos años suelen tener menos sistemas de seguridad y aumentan el riesgo en caso de accidente.
En la provincia, la edad media de los vehículos no deja de aumentar y cada vez hay menos coches nuevos circulando. Muchos conductores optan por alargar la vida útil de sus coches debido al elevado precio de los vehículos nuevos, la incertidumbre sobre qué tecnología elegir (eléctrico, híbrido o combustión) y la situación económica general.
El envejecimiento de los coches no es solo un problema local, sino una tendencia que se repite en toda España. La edad media de los vehículos supera ya los 14 años, lo que significa que muchos automóviles circulan sin sistemas de seguridad modernos como asistentes de frenado, control de estabilidad avanzado o ayudas a la conducción.
Los expertos advierten de que los coches antiguos pueden aumentar el riesgo de muerte en accidentes, ya que no cuentan con las mismas medidas de protección que los vehículos actuales. Además, muchos de estos coches tienen más probabilidades de sufrir averías o fallos mecánicos.
El principal motivo de preocupación no es solo la antigüedad del coche, sino su mantenimiento. Muchos vehículos antiguos pasan la ITV con defectos o circulan con elementos desgastados, como neumáticos, frenos o suspensión, lo que incrementa el peligro en carretera.





