El Ayuntamiento de Vila -real afronta el presupuesto de 2026 con un fuerte aumento en el coste de la energía. La factura eléctrica para alumbrado, edificios y espacios municipales se estima en 1,8 millones de euros dentro de unas cuentas globales de unos 66,5 millones.
El equipo de gobierno prevé llevar el presupuesto a pleno a finales de marzo. El incremento es notable respecto a 2025, cuando el gasto fue de 1,2 millones, lo que supone una subida cercana al 50%.
Aun así, estas previsiones podrían quedarse cortas. La tensión en Oriente Medio ya está encareciendo los combustibles y podría trasladarse al precio de la electricidad, como ocurrió tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022.
En el lado positivo, el consistorio contará con más ingresos del Estado. La participación en los tributos estatales aumentará en 2,4 millones, pasando de 15,4 a 17,8 millones de euros.
Sin embargo, las rebajas fiscales reducirán la recaudación municipal. La bajada del 5% del IBI aplicada en los últimos años supondrá una merma de más de un millón de euros.
A esto se sumarán las bonificaciones en la tasa de basuras, aún sin cuantificar, y la reducción del 95% del IBI para comercios y hostelería, que podría rondar el medio millón de euros.

