La Gaiata 9, L’Espartera, es una de esas comisiones que representan a la perfección el espíritu más genuino de la Magdalena: tradición, arraigo y convivencia. Mantiene, desde su constitución, una identidad muy ligada a su entorno y a las personas que la forman.
Ubicada en la plaza Obispo Pont i Gol, L’Espartera afronta una nueva Magdalena con un objetivo claro: “ofrecer ocio y celebración tanto a vecinos como a visitantes, siempre desde el respeto al entorno y con una especial atención a la educación festiva de los más pequeños”. La gaiata es, para el sector, símbolo de raíces y memoria colectiva, pero también “una herramienta para enseñar a vivir la fiesta de manera responsable”. Un compromiso que la comisión se ha propuesto mantener y promover.
Con una visión realista y, en ocasiones, crítica de la fiesta, pero siempre aportando su trabajo como seña de identidad, L’Espartera afronta incansable cualquier reto que se le presenta. Algo que ha tenido que demostrar en infinidad de ocasiones, especialmente durante los últimos años.
Una comisión de carácter familiar
La Gaiata 9 está formada por 16 familias, lo que le confiere un marcado carácter familiar. A lo largo del año, la actividad se centra principalmente en el cau, donde se organizan encuentros y celebraciones coincidiendo con las fechas más señaladas del calendario. Esta cercanía entre sus miembros favorece una implicación directa en todas las labores y compromisos, reforzando el sentimiento de pertenencia.
Al frente de la comisión se encuentra su presidenta, Raquel Tárrega Castell, una figura incombustible, conciliadora y prudente, siempre dispuesta a sumar. La acompañan este año los representantes infantiles, con Paola Rueda Pauner como madrina infantil y Pablo Martí n Martí n como presidente infantil, símbolos del relevo generacional y del futuro de la gaiata.
Recuperación, visibilidad y un crecimiento ‘sostenible’
Los últimos años no han sido fáciles para L’Espartera. La crisis provocada por la pandemia supuso un duro golpe, pero la comisión ha sabido recomponerse poco a poco gracias al trabajo constante y a la ilusión compartida. Hoy, la gaiata destaca por una mayor implicación de sus miembros, una mejora notable en su ubicación y una mayor visibilidad dentro de la fiesta, así como por el reconocimiento al trabajo realizado durante todo el año.
De cara al futuro, la Gaiata 9 apuesta por un crecimiento sostenible y seguro, evitando incorporaciones masivas difíciles de gestionar y consolidando la comisión paso a paso, siempre manteniendo su esencia familiar.
En cuanto a los monumentos que L’Espartera presentará este año, mantienen un estilo clásico, con elementos profundamente ligados a la identidad de la tierra. La gaiata infantil, cuidada y de marcado carácter simbólico, se inspira en el mundo acuático de la red de acequias, tan presente en el paisaje tradicional. Por su parte, el monumento mayor pone en valor los frutos de la tierra, aunando agua y campo como base de un entorno que la comisión define con orgullo como “la millor terreta del món”. En esta ocasión, ambos monumentos son fruto del trabajo directo de la propia comisión, reforzando el valor artesanal y colectivo.
Para la Gaiata 9, todos los actos de la Magdalena se viven con intensidad. “Tras un año entero de espera, nadie quiere perderse ni un solo momento”. Los más especiales son aquellos que permiten la participación conjunta de toda la comisión: mascletaes, desfile de gaiatas, ofrenda, tardes infantiles o cenas de hermandad. Más allá de los actos oficiales, la Magdalena es para L’Espartera una semana de convivencia, unión y celebración compartida.
Con sencillez, compromiso y un fuerte sentido de comunidad, la Gaiata 9, L’Espartera, continúa escribiendo su historia en la Magdalena de Castelló, demostrando que la fiesta también se construye desde la familia, el respeto y el amor por la tradición. Con paso firme y mirada al futuro, L’Espartera sigue aportando y defendiendo su manera de entender la fiesta.


