La Gaiata 4, L’Armelar, ha demostrado saber aprovechar su singularidad tanto por ubicación como por su renovación, para centrarse en hacer extensiva la participación magdalenera a todos los vecinos se su barrio. Cuentan que para ellos ‘gaiata’ significa “un punto de unión con las fiestas” pero también con la gente. Esa idea se traduce en la dedicación constante que caracteriza a la comisión.
Situada en la calle Lucena, esta gaiata tiene la particularidad de encontrarse alejada de los focos más concurridos de la ciudad, un desafío que convierte la presencia de la música y la luz en sus calles en un verdadero compromiso con los vecinos para acercar la Magdalena a todos los rincones de la capital de la Plana.
La comisión, encabezada por el presidente Adrián Pérez Muñoz , junto a la madrina Amanda Pastor Ruiz y la madrina infantil Alejandra Pachés Chust, los representantes de este 2026, cuenta con el arte de Mar Montolío Gracía, para dar forma y estilo a los monumentos que este año iluminarán la plaza y las calles del sector.
Aunque el número exacto de personas implicadas es difícil de contabilizar, “contamos con el apoyo y la dedicación de muchas otras personas ajenas que aportan su granito de arena para que juntos podamos mantener viva la tradición desde la parte que nos corresponde”, destacan. Todo el trabajo, desde el llibret y los monumentos hasta la presentación de las madrinas, se organiza a lo largo del año mediante equipos coordinados que hacen posible que la gaiata luzca con orgullo.
En los últimos años, L’Armelar ha rejuvenecido gracias a la incorporación de jóvenes con nuevas ideas, consolidando un grupo que combina experiencia y frescura. La mudanza a la Plaza de la Vida ha sido un cambio crucial: “Ahora sin la necesidad de cortar una calle con la molestia que implica para los vecinos, contamos con un espacio amplio y sin coches donde nuestros monumentos pueden lucirse y las actuaciones son más accesibles para todos”, señalan desde la comisión.
En cuanto al estilo de los monumentos de este año, vuelve a una línea más clásica, con vidrieras elaboradas y colores contenidos que priorizan la estructura y la estética general.
Respecto a los actos que más valoran los miembros de esta familia gaiatera, destacan el Desfile de Gaiatas, donde todo el sector desfila junto a sus monumentos, y la Ofrenda de Flores, por la devoción que sienten hacia su Patrona.
Además, cabe destacar que, tras la semana grande, la gaiata mantiene la actividad con la participación en hogueras hermanadas en Alicante o escapadas de turismo rural por la provincia.
En L’Armelar, lo tienen claro, la gaiata no es solo un monumento, sino un compromiso: “Afrontamos esta Magdalena con ese compromiso hacia nuestro sector de traer la música y la luz a sus calles”, un espíritu que convierte cada actuación y desfile en una celebración cercana, compartida y llena de vida “para que las fiestas de Castellón se disfruten en todas partes”.



