El Villarreal CF tumbó al Valencia CF en un partido vibrante en el Estadio de la Cerámica (2-1). Los amarillos remontaron una dura contienda en la que se adelantaron los visitantes por medio de Ramazani de penalti, pero acabó llevándose la victoria el Submarino gracias a dos goles de Comesaña y Pape Gueye. Este último, también, desde los once metros. Con la victoria, los amarillos saborean una dulce victoria ante el equipo valencianista y dan un golpe sobre la mesa muy importante en la lucha por la Champions.
El Submarino afrontaba el segundo duelo de una semana de derbis autonómicos. Tras un peleado triunfo contra el Levante UD en el Ciutat de València (0-1), los amarillos recibían al Valencia CF para vivir un auténtico partidazo en La Cerámica. En juego, tres puntos que, de conseguirlos, permitían al Submarino consolidarse en la zona Champions, y al Valencia, soñar con mirar hacia arriba en el tramo final de la temporada.
Marcelino hizo un solo cambio con respecto al once ante el Levante. Entró Renato Veiga por Rafa Marín, que cayó de la convocatoria por motivos personales. Repitieron Luiz Júnior, Mouriño, Pau Navarro , Cardona, Nicolas Pepe, Comesaña, Gueye, Moleiro, Mikautadze y Ayoze Pérez .
El conjunto castellonense salió decidido a imponer su ritmo desde el inicio, pero el golpe lo asestó primero el cuadro visitante. Una acción polémica dentro del área terminó con penalti a favor del Valencia que transformó Ramazani, silenciando momentáneamente el feudo amarillo. Sin embargo, lejos de acusar el golpe, el Villarreal reaccionó con carácter.
Comesaña apareció para igualar el choque antes del descanso, culminando una jugada que devolvía la fe a la grada. Ya en la segunda mitad, el partido mantuvo un ritmo alto, propio de un derbi cargado de tensión e intensidad. Fue entonces cuando Pape Gueye, también desde el punto de penalti, certificó la remontada y desató la euforia en La Cerámica.
Tras el pitido final, el técnico amarillo, Marcelino García Toral, compareció ante los medios para analizar el encuentro:
“Ha sido un partido de mucha tensión e intensidad. Todo lo que es un derbi. Hemos hecho un primer tiempo muy bueno en el que, una indecisión provocó un penalti, pero supimos reponernos y remontar el partido antes del descanso. Tiene mucho mérito y felicito a mis jugadores por ello”, ha iniciado el técnico asturiano.
Con la victoria, el Villarreal cierra una semana perfecta con dos triunfos en derbis autonómicos: “Venimos de sumar seis puntos. Jugamos entre semana y ha repetido mucha gente, especialmente en ataque. Así que se ha notado un poco el esfuerzo en la segunda mitad, donde hemos aguantado lo cosechado en la primera mitad. Preveíamos un partido muy difícil y hemos sabido afrontarlo”.
Ambicioso, el entrenador no escondió el objetivo del equipo en este tramo decisivo del curso: “No podemos firmar ser cuartos. Ahora mismo somos terceros. Queremos luchar por la tercera posición. Tenemos 51 puntos a estas alturas. El rendimiento es maravilloso, además jugando la Champions, con el desgaste que eso conlleva. Queremos volver a repetir la Champions el año que viene”.
El Submarino Amarillo, firme en su estadio y reforzado anímicamente tras dos derbis consecutivos, se consolida así en la zona noble de la clasificación y lanza un mensaje claro a sus perseguidores: quiere más.


