El Sevilla se llevó un valioso triunfo de La Cerámica tras imponerse por 2-3 al Villarreal en un encuentro que cambió radicalmente de rumbo después de una primera media hora dominada por el conjunto castellonense. El equipo andaluz supo reaccionar a tiempo y terminó remontando un choque que había comenzado muy cuesta arriba para sus intereses.
El cuadro amarillo afrontaba el compromiso con el objetivo de mantenerse firme en la pelea por las posiciones más altas de la clasificación después del empate conseguido días atrás ante el Mallorca. Del otro lado aparecía un Sevilla necesitado de puntos, aunque reforzado por la mejoría mostrada en las últimas jornadas.
El Villarreal salió decidido a imponer su ritmo desde el inicio. Marcelino apostó por un once repleto de talento ofensivo, introduciendo varias novedades respecto al duelo anterior. Futbolistas como Gerard Moreno , Nicolas Pepe, Mikautadze, Moleiro o Pape Gueye dieron frescura y profundidad al ataque local.
La apuesta surtió efecto rápidamente. Los amarillos golpearon primero y parecían tener el encuentro bajo control gracias a los tantos de Gerard Moreno y Mikautadze. Sin embargo, el Sevilla reaccionó antes del descanso y logró equilibrar el marcador con los goles de Oso y Kike Salas, dejando todo abierto para la segunda mitad.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro perdió parte del dominio inicial del Villarreal y ganó protagonismo el conjunto visitante, que aprovechó mejor sus oportunidades. Akor Adams terminó firmando el tanto decisivo mediado el segundo tiempo, culminando así la remontada sevillista y certificando una victoria de gran importancia para los hispalenses.
Al término del partido, Marcelino García Toral mostró su decepción por el cambio de imagen de su equipo tras el brillante inicio. “Es difícil de explicar qué ha pasado. Iniciamos el partido fenomenal, con llegada y acierto en la definición. Luego nos desconectamos, le dimos más facilidades al rival, perdimos balón, posicionamiento e intensidad. El Sevilla nos superó y le felicitamos, porque es justo vencedor del partido”.
El técnico asturiano insistió en que la clave estaba en recuperar el nivel exhibido durante la primera media hora: “Teníamos claro que si recuperábamos el nivel de la primera media hora íbamos a tener opciones de ganar el partido y si jugábamos como los últimos 15 minutos íbamos a perder. No conseguimos cambiar la dinámica. Aunque no nos generaron mucho, el rival acertó. Tuvimos perdidas evitables. No estuvimos bien”.
Por último, Marcelino reconoció que la necesidad competitiva del Sevilla terminó marcando diferencias en el tramo decisivo del encuentro: “Hemos conseguido el objetivo principal. La tercera posición es una ilusión que tenemos, pero nos faltó ese punto. Hay que entenderlo. Nos ha faltado punch cuando la situación se vino en contra”.

