El Villarreal CF ha celebrado este miércoles un acto ya convertido en una tradición dentro de su estructura formativa y deportiva: el reconocimiento a los futbolistas que alcanzan una década de vinculación con la entidad. La ceremonia, desarrollada en el Estadio de la Cerámica, volvió a poner en valor la continuidad, el compromiso y el crecimiento interno de la cantera grogueta.
En esta edición, un total de doce jugadores han sido distinguidos por cumplir diez años defendiendo los colores del club. El homenaje consistió en la entrega del emblemático submarino conmemorativo, un símbolo ya característico de la entidad, entregado en nombre del presidente Fernando Roig.
El evento contó también con la presencia del consejero delegado Fernando Roig Negueroles y del director de fútbol Miguel Ángel Tena, quienes acompañaron a los protagonistas de la jornada en un reconocimiento cargado de significado dentro del club.
Los futbolistas homenajeados en esta ocasión han sido Iker Adelantado (Villarreal C), Pau Polo (Juvenil A), Jordi Mata (Juvenil C), Jesús Caballero (Cadete A), además de los jugadores del EDI Fernando Pinedo, Paco Navarro , Ricardo Escribano, Eric Villegas, Javier Luján, José Manuel Vicent , Javier Ruiz y David Pliego. Todos ellos representan diferentes etapas del desarrollo formativo dentro de la estructura amarilla.
Este reconocimiento se mantiene vigente de forma ininterrumpida desde la temporada 2008-09, consolidándose como uno de los gestos más simbólicos del club hacia su cantera. Desde entonces, cerca de medio millar de futbolistas han recibido este distintivo, que busca premiar la fidelidad y el crecimiento dentro de la institución.
A lo largo de los años, esta distinción ha alcanzado también a jugadores que posteriormente se consolidaron en la élite, como Bruno Soriano , Gerard Moreno , Pau Torres , Manu Trigueros, Jaume Costa, Moi Gómez , Álex Baena o Alfonso Pedraza, entre otros nombres destacados que han crecido bajo el paraguas del club castellonense.
Con este acto, el Villarreal refuerza una filosofía basada en la continuidad y el desarrollo interno, premiando trayectorias que, desde la base, sostienen el proyecto deportivo a largo plazo.



