El choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en las proximidades de Urda deja al menos 39 fallecidos, según las últimas informaciones atribuidas a Emergencias de Castilla-La Mancha. Dos vagones han caído por un terraplén y la circulación ferroviaria permanece interrumpida.
La colisión de dos trenes de alta velocidad registrada este miércoles en la provincia de Toledo deja un número aún no determinado de fallecidos. Algunas fuentes sitúan este número ya en una cantidad superior a las 40 personas fallecidas. El accidente, ocurrido en las proximidades de la estación de Urda, ha movilizado a un amplio dispositivo de rescate y asistencia sanitaria mientras continúan las labores de atención a los afectados.
El siniestro se ha producido a las 8.54 horas en la línea Madrid-Sevilla, cuando un AVE de Renfe ha colisionado por detrás con un convoy de la compañía Iryo. Como consecuencia del impacto, dos vagones se han precipitado por un terraplén. Por el momento, no se han esclarecido las circunstancias que han provocado el accidente ni se dispone de un balance definitivo de heridos.
Los servicios de emergencia trabajan en la zona con efectivos de la Guardia Civil, bomberos de las provincias de Toledo y Ciudad Real, agrupaciones de Protección Civil y personal sanitario del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM). El operativo incluye la instalación de un Puesto Médico Avanzado para clasificar a los afectados según la gravedad de sus lesiones, prestarles una primera asistencia y organizar su traslado a los hospitales.
También se ha previsto la intervención de equipos de apoyo psicológico y social de Cruz Roja y del Colegio de Trabajadores Sociales para atender a las personas afectadas y a sus familiares.
En Urda, el Ayuntamiento ha recibido la solicitud de habilitar instalaciones municipales que puedan servir como espacios de acogida y atención a los pasajeros. El alcalde de la localidad, Manuel Galán, ha explicado que el municipio permanece pendiente de las necesidades que puedan surgir durante el dispositivo de emergencia.
El accidente ha obligado a Adif a suspender la circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, sin que por ahora se haya anunciado una previsión para el restablecimiento del servicio.
La gravedad de lo ocurrido ha provocado también cambios en las agendas institucionales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han cancelado sus compromisos previstos, al igual que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y otros responsables políticos.
Por su parte, Renfe ha puesto a disposición de los afectados y sus familiares el teléfono 900 10 10 20, correspondiente a su Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus Familiares.
INFORMACIÓN EN EVOLUCIÓN. El balance de víctimas y las circunstancias del accidente continúan pendientes de nuevas actualizaciones oficiales.

