Busca dinamizar el pequeño comercio y aumentar la venta en los establecimientos de los municipios de la provincia
La iniciativa permitirá movilizar hasta 4 millones de euros en compras y dejará en manos de cada ayuntamiento la forma de aplicar los descuentos
La Diputación de Castellón pondrá en marcha el Bono DipuComerç, un programa de apoyo al comercio de proximidad que llegará a los 135 municipios de la provincia y que contará con una dotación de 2 millones de euros por parte de la institución provincial. El sistema está diseñado para generar un impacto de hasta 4 millones de euros en los establecimientos y servicios locales, al asumir la Diputación la mitad del valor de los bonos y aportar los consumidores la otra mitad.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha presentado este martes una iniciativa que pretende incentivar el consumo en comercios, autónomos y pequeñas y medianas empresas y, al mismo tiempo, adaptar la aplicación del programa a las particularidades de cada localidad.
“Cuatro millones inyectados directamente a la economía de Castellón, ya que por cada bono que adquiera el vecino, podrá disponer del doble de su importe para gastar en comercio local”, ha explicado Barrachina.
El funcionamiento parte de una fórmula sencilla: el consumidor deberá aportar como mínimo el 50% del valor del bono, mientras que el resto será financiado mediante la subvención provincial. Así, según ha explicado la presidenta, “Eso significa que cada euro que pone la Diputación se convierte en dos euros de consumo en nuestros comercios. 20 se convierten en 40. Dos millones se convierten en cuatro”.
La Diputación considera que el efecto de la medida se extenderá tanto a la actividad económica como a los propios consumidores. “Son cuatro millones que acabarán directamente en los comercios, autónomos y pymes de Castellón, que suman oportunidades de mantener sus negocios, pero también gana la ciudadanía, puesto que los bonos suponen un ahorro en sus compras y al mismo tiempo ayudan a mantener la riqueza cerca de su casa”, ha asegurado Barrachina.
Cada ayuntamiento decidirá cómo aplicar los bonos
Uno de los elementos centrales del programa será la capacidad de los municipios para definir su funcionamiento. La Diputación aportará los fondos y la imagen común de la campaña, pero serán los consistorios los encargados de establecer las condiciones concretas.
“Nosotros ponemos los fondos y la imagen de la campaña, pero cada ayuntamiento podrá adaptar el funcionamiento y gestión de los bonos a la realidad de su municipio”, ha incidido la presidenta provincial.
De esta forma, cada consistorio podrá determinar cuestiones como el importe de los bonos, los establecimientos o actividades que podrán participar y el sistema de gestión. También podrán plantear campañas conjuntas entre diferentes localidades.
La iniciativa contempla además la posibilidad de que los bonos puedan utilizarse en otro municipio cuando una localidad de menor tamaño no disponga de suficientes comercios o servicios para atender las necesidades de sus vecinos.
El programa será igualmente compatible con otras campañas municipales de apoyo al comercio que ya estén en marcha. Entre los municipios que cuentan con este tipo de iniciativas figuran Castellón de la Plana, Vila -real, Burriana, Almassora y la Vall d’Uixó.
50.000 euros para los municipios de mayor población
La distribución de los 2 millones de euros seguirá un sistema vinculado al tamaño de cada municipio.
Las nueve localidades de la provincia con más de 20.000 habitantes recibirán una asignación de 50.000 euros cada una. Se trata de Castellón de la Plana, Vila -real, Burriana, la Vall d’Uixó, Vinaròs, Benicarló, Almassora, Onda y Benicàssim, que concentrarán conjuntamente 450.000 euros de la partida provincial.
En el caso de los 126 municipios restantes, la distribución seguirá criterios de población y aplicará una discriminación positiva similar a la utilizada por la Diputación en programas como el Pla Impulsa o el Fondo de Cooperación.
Durante la presentación, Barrachina puso como ejemplos Vilafamés y Ayódar. El primero, con algo menos de 2.000 habitantes, podrá recibir alrededor de 15.000 euros, cantidad que permitiría generar unos 30.000 euros de consumo. Ayódar, con 176 personas empadronadas, dispondrá de una ayuda de 9.000 euros, que podría traducirse en unos 18.000 euros en compras.
Las cuantías definitivas quedarán establecidas una vez se aprueben las bases del programa.
Una partida extraordinaria para los municipios afectados por los incendios
El Bono DipuComerç incorpora además una dotación extraordinaria de 74.000 euros destinada a 18 municipios de menos de 20.000 habitantes afectados por los grandes incendios forestales registrados este verano.
Esta partida pretende reforzar el efecto de la campaña en localidades cuyos comercios y actividad económica se han visto afectados por los incendios, así como por situaciones de confinamiento o desalojo.
“El Bono DipuComerç será también una herramienta para ayudar a estos municipios a recuperar actividad, confianza y normalidad”, ha aseverado la máxima responsable provincial.
Barrachina también ha defendido el papel del comercio local en la recuperación de estas localidades: “Hablamos de más recursos para los municipios afectados por los incendios. Porque comprar en el comercio de proximidad no es solo comprar, es asegurar mantener persianas abiertas, mantener la ocupación, dar vida y ayudar a que los pueblos tengan cada día más futuro”.
El proceso comenzará tras la modificación de crédito
El calendario de puesta en marcha del programa queda pendiente de los siguientes trámites administrativos.
El Pleno de la Diputación del próximo martes 22 de septiembre incluirá la aprobación de la modificación de crédito necesaria para dotar económicamente la iniciativa. Una vez disponible el presupuesto, la institución deberá aprobar las bases del programa.
A partir de ese momento, los 135 ayuntamientos podrán adherirse y comenzar a gestionar sus respectivas campañas, de acuerdo con las condiciones que establezcan para cada municipio.
Los consistorios recibirán por adelantado el 85% de la cantidad asignada durante este ejercicio, mientras que el 15% restante se abonará una vez se hayan justificado los gastos.
El plazo máximo para distribuir y utilizar los bonos finalizará el 30 de junio de 2027.
La Diputación enmarca esta iniciativa entre los compromisos asumidos por el Partido Popular en su último programa electoral y la vincula a otras actuaciones desarrolladas durante los tres primeros años de legislatura, entre ellas el refuerzo de la seguridad en pequeños municipios mediante guardas rurales y cámaras de videovigilancia, la construcción de nuevas helisuperficies, las mejoras en carreteras y travesías, las medidas de conciliación, el taxi rural y las inversiones para garantizar el abastecimiento de agua.


