Alrededor de unas 2.000 personas, según datos de la Policía Local se han manifestado este sábado 12 de septiembre por las calles de la capital de la Plana. Es la muestra para recordar que las reivindicaciones que provocaron la histórica huelga de l’ensenyament públic que paralizó cientos de centros y afecto a miles de personas, solo cesó.
Los contados ventiladores que llegaron tras las protestas de profesorado, familias y alumnados, por la falta de climatización en las aulas, son solo un ejemplo de ese «apaño» que en algunos aspectos se trató de hacer. No obstante, los sindicatos má beligerantes, han vuelto a salir este sábado a las calles de toda la Comunitat Valenciana para que no se olvide que gran parte de las reivindicaciones no se han escuchado.


La subida salarial de 75 euros o las futuras promesas de mejoras que lograron la retirada de algunos sindicatos de la huelga a final del curso pasado, no convencen a quienes siguen en pie recordando que «luchar también es educar».



