El Submarino reacciona tras un mal inicio, iguala antes del descanso con dos golazos y domina una segunda parte en la que pudo completar la remontada
El Villarreal comenzó la temporada 2026/27 con un empate (2-2) ante el Racing de Santander en El Sardinero. El conjunto de Íñigo Pérez tuvo que remontar un partido que se complicó muy pronto, pero logró marcharse al descanso con el marcador igualado gracias a dos grandes goles de Pape Gueye y Nicolas Pepe.
El estreno liguero del nuevo Villarreal no pudo empezar peor. El Racing salió con mucha intensidad, espoleado además por el regreso de los cántabros a Primera División tras 14 años, y encontró dos veces el camino del gol. Andrés Martí n adelantó a los locales desde el punto de penalti y Sergio Martí nez amplió la ventaja poco después.
El Submarino reaccionó antes del descanso. Pape Gueye recortó distancias con un potente disparo y, poco después, Nicolas Pepe firmó el empate con otra acción de gran calidad. Dos tantos que cambiaron por completo el escenario del encuentro y permitieron al Villarreal afrontar la segunda mitad con opciones de llevarse los tres puntos.
Tras el paso por los vestuarios, el equipo amarillo dio un paso adelante y tuvo mayor control del juego. El Villarreal buscó con más insistencia el tercer gol, aunque le faltó precisión en los metros finales para culminar la remontada.
El conjunto de Íñigo Pérez incluso terminó asumiendo más riesgos en busca de la victoria y eso provocó algún momento de peligro para los locales. Finalmente, ninguno de los dos equipos consiguió desnivelar el marcador y el estreno del Villarreal se saldó con un punto.
El técnico navarro reconoció que el comienzo estuvo por debajo de lo esperado, aunque destacó la capacidad de reacción de sus jugadores. Íñigo Pérez consideró especialmente positiva la respuesta después de verse dos goles por debajo y valoró el rendimiento ofrecido en la segunda parte.
El empate permite al Villarreal arrancar sumando en un escenario complicado y ante un Racing que regresaba a la máxima categoría con el respaldo de su afición. El Submarino tendrá ahora que seguir ajustando las piezas de un proyecto que acaba de echar a andar.




