El Villarreal CF ha salido al paso de las informaciones publicadas en las últimas horas que relacionaban a un joven investigado por un presunto robo con violencia en Palma con la entidad amarilla. El club ha querido dejar claro que la persona señalada no mantiene actualmente ningún tipo de relación con su estructura deportiva.
El club ha difundido un comunicado oficial en el que manifiesta lo siguiente:
«Ante las informaciones que vinculan a un exfutbolista de la cantera del Villarreal CF con hechos de naturaleza delictiva, el club quiere aclarar que no existe un vínculo entre dicha persona y la entidad, a la que dejó de pertenecer de forma definitiva hace más de una temporada. El Villarreal CF exige a los medios de comunicación implicados una rectificación inmediata por la vinculación errónea con el club. Asimismo, el Villarreal CF reitera su compromiso con el respeto, la tolerancia y la diversidad y expresa su rechazo firme y absoluto a cualquier acto de violencia en todas sus formas.»
La aclaración llega tras la aparición del nombre de Madou Camara, futbolista nacido el 14 de enero de 2006, actualmente integrante del Gil Vicente sub-23 en Portugal. Aunque el jugador formó parte en el pasado del entorno formativo ligado al Villarreal, su etapa en la estructura grogueta concluyó en el verano de 2025, cuando puso fin a su vinculación con el Juvenil A del Roda antes de iniciar su trayectoria en el fútbol portugués.
Las informaciones que lo situaban todavía vinculado al club habrían surgido, según fuentes cercanas al caso, por una confusión con su hermano, Moussa Traoré, nacido el 4 de abril de 2008, quien sí continúa en la disciplina del Villarreal CF y ha disputado la presente temporada con el Villarreal C.
En paralelo a la aclaración del club, la investigación policial sigue abierta por un violento asalto ocurrido en la madrugada del pasado sábado en un domicilio del barrio de La Soledad, en Palma. Según las diligencias, tres jóvenes habrían accedido al interior de la vivienda de un hombre de 80 años, al que presuntamente agredieron para sustraerle una cadena de oro que llevaba en el cuello. La víctima resultó herida como consecuencia del ataque.
Tras el suceso, los presuntos autores abandonaron la isla. La investigación del Grupo de Atracos de la Policía Nacional permitió reconstruir sus movimientos: dos de ellos viajaron en avión hasta Barcelona, donde fueron detenidos, mientras que un tercero habría salido antes de Mallorca en ferry hacia el mismo destino, lo que motivó la emisión de una orden de búsqueda al no conocerse inicialmente su paradero.
Las pesquisas apuntan a que este último investigado habría intervenido posteriormente en la venta de la cadena sustraída. La joya fue finalmente recuperada por los agentes y devuelta a su propietario.






