El Hospital General de Castellón ha licitado por más de 570.000 euros el servicio de mantenimiento del nuevo acelerador de electrones destinado a la futura Unidad de Radioterapia Intraoperatoria (RIO), un paso que marca el inicio de las fases finales del proceso de autorización exigido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para su entrada en funcionamiento.
Según ha informado el centro hospitalario, el equipo se encuentra actualmente en fase de calibración y verificación técnica, uno de los últimos requisitos necesarios antes de recibir la autorización definitiva para tratar pacientes.
Pruebas técnicas en el Hospital Provincial
Tras obtener el visto bueno del CSN para iniciar la fase de comisionado —el proceso técnico mediante el cual se comprueba y ajusta el funcionamiento del equipo— el acelerador de electrones ha sido trasladado al Hospital Provincial de Castellón.
Las pruebas se realizan en un búnker especializado de radioterapia, una instalación preparada para trabajar con radiación ionizante en condiciones de máxima seguridad. Allí, los especialistas llevan a cabo mediciones y ajustes para verificar que el aparato administra la dosis exacta de radiación prevista.
Una vez completadas estas pruebas, el equipo regresará al bloque quirúrgico del Hospital General de Castellón, donde quedará pendiente de la inspección final del CSN. Solo después de esa revisión el organismo podrá emitir la notificación oficial que autorice su puesta en marcha. El propio CSN establece que las instalaciones radiactivas médicas no pueden tratar pacientes hasta disponer de esa autorización definitiva.
Qué supone este avance para los pacientes
El nuevo equipo permitirá aplicar radioterapia intraoperatoria, una técnica que administra radiación directamente sobre la zona tumoral durante la cirugía.
A diferencia de la radioterapia convencional, este procedimiento permite actuar de forma inmediata sobre el lecho tumoral —la zona donde se encontraba el tumor— mientras los tejidos sanos cercanos pueden protegerse o apartarse durante la intervención. Diversas publicaciones técnicas y médicas señalan que esta precisión puede ayudar a reducir la irradiación innecesaria sobre órganos sanos.
El Hospital General de Castellón ha indicado que el uso del acelerador estará especialmente orientado a tratamientos oncológicos de mama y ginecológicos.
Un proceso regulado y supervisado
La instalación de un acelerador de electrones para radioterapia está sometida a un procedimiento regulatorio complejo en España. El Consejo de Seguridad Nuclear supervisa tanto la seguridad radiológica como las condiciones técnicas de funcionamiento de este tipo de instalaciones.
Entre los pasos obligatorios figuran:
- la autorización de funcionamiento,
- las pruebas de calibración y control de calidad,
- la inspección técnica del CSN,
- y la validación de que el equipo puede operar con seguridad.
El organismo recuerda que estas verificaciones son obligatorias para garantizar la protección de pacientes, profesionales sanitarios y entorno hospitalario frente a la exposición a radiaciones ionizantes.
Por otro lado, la Conselleria de Sanidad y la dirección actual del hospital han señalado que la tramitación técnica y regulatoria se ha impulsado después de que el equipo fuera adquirido previamente sin haberse completado la planificación necesaria para su puesta en servicio.
La futura unidad convertirá al Hospital General de Castellón en uno de los centros con capacidad para aplicar radioterapia intraoperatoria mediante acelerador móvil de electrones, una tecnología utilizada en oncología radioterápica especializada.





