El Estadio de La Cerámica volvió a latir con fuerza y a acercar un poco más al Villarreal CF a un objetivo que ya se palpa: el regreso a la élite europea. El conjunto amarillo se impuso por 2-1 al RC Celta en un duelo que, más allá del marcador, dejó la sensación de madurez competitiva de un equipo que sabe exactamente a qué juega y qué se está jugando.
El partido comenzó con el guion soñado para los de Marcelino García Toral. Apenas habían pasado los primeros compases cuando Gerard Moreno transformó un penalti que sirvió para encarrilar la tarde. Ese gol temprano no solo abrió el marcador, sino que otorgó calma y control a un Villarreal que manejó los tiempos con autoridad. Más tarde, Nicolas Pepe ampliaría la ventaja, confirmando el dominio local ante un rival necesitado.
El Celta, que llegaba tocado tras semanas complicadas entre competición europea y liga, trató de reaccionar. Lo hizo desde los once metros, en una acción que apretó el resultado y añadió algo de incertidumbre. Sin embargo, esa sensación duró poco. El Submarino no perdió el pulso del encuentro y supo sostener la ventaja con solvencia hasta el pitido final.
El regreso a casa tras tres salidas consecutivas ofrecía una prueba de carácter para los castellonenses, que habían alternado resultados dispares lejos de su estadio. Esta vez, arropados por su gente, volvieron a mostrar esa versión fiable que les ha mantenido en la zona alta durante toda la temporada.
En la previa, las rotaciones eran obligadas tras el desgaste del calendario. Marcelino movió piezas, apostando por nombres como Arnau Tenas bajo palos o la inclusión desde el inicio de Alex Freeman, que aprovechó su oportunidad con personalidad. También repitieron futbolistas como Renato Veiga, Pape Gueye o el propio Pepe, claves en el desarrollo del encuentro.
Tras el choque, el técnico asturiano no ocultó su satisfacción y puso en valor el rendimiento colectivo: “Hemos hecho un partido muy bueno. Marcar un penalti tan pronto te da seguridad”. El análisis del partido dejó claro que, incluso con el 2-1, el control nunca se escapó: “Me dio la sensación de que tuvimos mucho dominio con el 2-1 ante un buen equipo fuera de casa”.
Sobre el tanto encajado, fue claro: “penalti evitable”, aunque sin dramatismos. De hecho, restó importancia a cualquier atisbo de sufrimiento final: “No me dio la sensación de que el Celta pudiera empatar. Con los cambios le dimos frescura al equipo y estuvimos más cerca del tercero que del 2-2. No vi un dominio o goles fallados por el rival para hablar de un casi empate”.
Más allá del resultado puntual, el foco está en la clasificación. El Villarreal acaricia la Champions y su entrenador lo subraya sin rodeos: “Esta temporada del Villarreal me parece extraordinaria”. La victoria, según explicó, supone un paso casi definitivo: “Es una victoria que hace casi rubricar una segunda participación en la Champions. Es una temporada histórica y hay que agradecer a todos los jugadores”.
Además, quiso poner en contexto el mérito competitivo del equipo: “A falta de cinco jornadas le sacamos cinco puntos al Atlético de Madrid y quince al Betis. Me parece una puntuación intratable”.
En el plano individual, hubo espacio para destacar actuaciones concretas. Marcelino elogió a Arnau Tenas por su seguridad y aportación: “Ha parado un mano a mano, ha estado muy bien con los pies y seguro en el juego aéreo. Nos ha gustado a todos. Ha sabido aguantar, entrenar, y creemos que se merecía la oportunidad; además, dentro del vestuario es un jugador que siempre suma”.
También dedicó palabras al joven Alex Freeman, una de las notas más positivas del encuentro: “Ha sido de los mejores del partido, tiene un gran mérito. Es un chico sensato, trabajador, prudente y con unas condiciones futbolísticas muy buenas”.
Con este triunfo, el Villarreal no solo suma tres puntos; refuerza una identidad y se acerca a un logro que, a falta de confirmación matemática, ya parece inevitable. La Champions asoma en el horizonte… y La Cerámica empieza a creer que volverá a escuchar su himno muy pronto.
El Villarreal CF celebra con éxito el ‘Día del Simpatizante’ en el Estadio de la Cerámica
Unos cien aficionados del Villarreal CF protagonizaron una jornada distinta en el Estadio de la Cerámica, en una iniciativa pensada para reforzar el vínculo entre el club y su masa social. La cita coincidió con el enfrentamiento liguero ante el Celta de Vigo y dejó sensaciones muy positivas entre los asistentes.
La actividad comenzó a media mañana con la bienvenida a los participantes, quienes tuvieron la oportunidad de recorrer una muestra de camisetas históricas del equipo. Esta colección, formada por piezas icónicas de distintas épocas, se expuso de manera especial como parte de una jornada temática impulsada por LaLiga EA Sports.









Tras ese primer contacto con la historia del club, los seguidores compartieron una comida en la sede de la Agrupació de Penyes del Villarreal CF, en un ambiente marcado por la convivencia y el sentimiento común por los colores amarillos. La experiencia continuó por la tarde con una propuesta interactiva que permitió a los asistentes sumergirse en la trayectoria del equipo y conocer más de cerca sus momentos más destacados.
Antes del inicio del partido, uno de los instantes más esperados fue el encuentro con los jugadores titulares, con quienes los aficionados pudieron inmortalizar el momento en una fotografía. Un detalle que muchos calificaron como inolvidable.
Esta iniciativa forma parte del llamado “Día del Simpatizante”, una propuesta dirigida especialmente a seguidores que residen fuera de la provincia de Castellón. A través del carnet específico para la temporada, estos aficionados pueden acceder a beneficios exclusivos y vivir experiencias que les acercan al día a día del club, pese a la distancia.




