Castellón ha intensificado en los últimos días los trabajos preventivos de control de mosquitos. Las recientes lluvias y el mantenimiento de temperaturas suaves favorecen la proliferación de larvas en aguas estancadas. No obstante se recuerda la necesidad de la implicación ciudadana para que los tratamientos tengan resultados.
Se ha intensificado las actuaciones en aquellos espacios donde se acumula agua, como charcos, imbornales, acequias y otras zonas húmedas del municipio. En estos puntos se están aplicando tratamientos larvicidas con productos específicos, dosificados en función de las características de cada entorno.
En algunos casos estas acciones se complementan con tratamientos adulticidas. Llos trabajos se están desarrollando con especial atención en el Grao, la Marjalería y la red de imbornales distribuidos por toda la ciudad.
Macetas y recipientes que acumulen agua
El ayuntamiento alerta que muchos de los focos de cría se localizan en espacios particulares o en zonas con abundante vegetación con agua estancada sin control. El edil del área, recuerda que objetos de uso habitual «como macetas, cubos o depósitos abandonados, así como cualquier recipiente que acumule agua de lluvia, pueden convertirse en lugares idóneos para la reproducción”.
También ha añadido que elementos como piscinas, jardines privados o canalizaciones deterioradas pueden favorecer la aparición de estos focos sin ser fácilmente detectados. Por ello, es fundamental tomar las medidas necesarias para evitarlo”.
Por otro lado, el concejal ha destacado el papel de la fauna que actúa como depredadora natural de los mosquitos. Entre ellos golondrinas, aviones y vencejos, que suelen anidar en edificios. En esta línea, ha señalado que la conservación de estas especies, junto con la acción municipal y la colaboración vecinal, «es clave para mantener bajo control la población de mosquitos, especialmente durante los meses de más calor».





