Las fiestas de las fallas de Burriana vuelven a verse empañadas por la acción de vándalos. La Falla Barri la Mota ha sufrido en apenas unos días varios ataques que han acabado con parte de su monumento completamente destrozado.
El pasado lunes por la noche, la comisión ya denunció dos actos vandálicos en los que dos ninots fueron dañados. Un episodio que generó malestar entre falleros y vecinos, pero que no ha sido un hecho aislado.
Esta pasada noche, la situación ha ido a más. Dos ninots con forma de robots desaparecieron del monumento, lo que llevó a la comisión a presentar una denuncia ante la policía. Horas después, las figuras fueron localizadas, pero en un estado completamente lamentable.


Según se ha podido saber, tras ser sustraídos, los ninots fueron arrojados desde un puente al río, quedando totalmente destrozados. Todo apunta a que los autores no solo pretendían robarlos, sino también destruirlos, en un acto que ha causado una profunda indignación.
Desde la Falla Barri la Mota han mostrado su tristeza e impotencia ante lo ocurrido, destacando el duro golpe que supone para el trabajo del artista fallero y para el esfuerzo de toda la comisión, que lleva meses preparando la fiesta.
Estos actos no solo implican daños materiales, sino que suponen un ataque directo a la cultura fallera y al espíritu de una de las tradiciones más importantes. La comisión espera que se identifique a los responsables y hace un llamamiento al respeto por la fiesta y por el trabajo colectivo que hay detrás de cada monumento.




