En el corazón de Castelló late un sector donde la luz tiene historia y la historia perdura con luz propia. Es la Gaiata 11, Forn del Pla, cuya ubicación más conocida es el carrer Sant Roc, uno de los enclaves con más arraigo festero de la ciudad. No en vano, desde allí y desde sus aledaños parten los desfiles más emblemáticos de la Magdalena: las cabalgatas del Pregó, la ‘Processó de Penitents’ y el Desfile de Gaiatas, entre otros.
Además, incluso se ha erigido una estatua de un pregonero en este barrio para señalar, que es también en este sector, el primer sitio en que se canta el Pregó.
Desde sus inicios, la Gaiata 11 ha crecido junto a su barrio, adaptándose a los nuevos tiempos, pero sin perder nunca su razón de ser: actuar como vínculo entre la tradición y la actualidad. No en vano, además de formar parte del mundo gaiatero, está inmersa ayudando a que pervivan ‘les festes de carrer’ con las que tiene gran implicación.



“La gaiata es el vínculo entre tradición y actualidad. Intentamos acercarnos lo máximo posible a nuestros vecinos y amigos a través de las fiestas”, comenta su presidenta, Lidón Andrés Balaguer, al hablar del espíritu que guía a este colectivo. “No se trata solo de levantar un monumento, sino de mantener viva una comunidad que trabaja con ilusión, esfuerzo y el firme convencimiento de preservar la identidad del barrio”; añade.
La comisión del sector Forn del Pla reúne actualmente a 88 personas, entre jóvenes y adultos, que forman una auténtica familia festera. Son ellos quienes llenan de vida el calendario con celebraciones como Halloween, Navidad, Pascua o Lledó, además de su gran cita anual con les festes de carrer, en octubre, cuando durante varios fines de semana el barrio se transforma en un punto de encuentro y convivencia.
“Mantenerse con los años, en los tiempos que vivimos, ya es un logro”, explica Lidón, con una mezcla de orgullo y responsabilidad que caracteriza a los sectores con más solera. Destaca también el trabajo del artista gaiatero Sergio Godes Ortí, encargado este año de dar forma al monumento, que respeta el estilo clásico de líneas redondeadas, pero incorpora cada edición nuevas tecnologías y materiales sostenibles, apostando por una fiesta cada vez más respetuosa con el entorno.
Un sector donde la calle Sant Roc, como esa ubicación emblemática que es tiene un peso emocional muy especial para la comisión durante las fiestas de la Magdalena. “El Pregó, cuando se canta por primera vez en esta plaza y cuando el Desfile de Gaiatas, empieza prácticamente en casa, y recorre tus propias calles, con tu gente, es algo difícil de explicar con palabras”, resalta la comisión.
Con todo, la Gaiata 11 se marca un objetivo claro: mantenerse y crecer poco a poco, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su identidad. Para ello, preparan actividades musicales y encuentros intergeneracionales pensados para que cualquier persona pueda participar y sentirse parte de la fiesta.
La Gaiata 11, Forn del Pla, sigue siendo así un punto de unión entre lo que fue y lo que continúa siendo. Un faro que ilumina, año tras año, la memoria viva de Castelló. Porque, como bien afirman sus comisionados, “la esencia del barrio no se pierde mientras haya luz, gente y fiesta”. Y este año, junto a Lidón, serán sus madrinas, madrina Marta Armijo Cabedo, y su madrina infantil Julia Granados Omella, quienes con sus respectivas comisiones ostentarán el honor de representar a un barrio que es esencia de las tradiciones de Castelló.



