La Plaza María Agustina volverá a convertirse, un año más, en uno de los epicentros de las fiestas de la Magdalena, y en gran parte lo será también por la impronta de la Gaiata 10, El Toll, – “la de les Palmeretes” cuya carpa es ya, casi parada obligatoria de camino hacia les ‘mascletàs’.
Para la Magdalena de 2026, la Gaiata 10 estará representada por Edurne López Domènech, como madrina mayor, y Ester Querol Crespo, como madrina infantil, dos nombres que simbolizan la continuidad y el futuro de la comisión. Al frente de la entidad se encuentra su actual presidente, Ico Zaragozá ( Francisco Miguel Zaragozá González ). Extrovertido y amigo de las bromas y el buen humor, su papel es, entre otras cosas, coordinar el esfuerzo de un amplio equipo humano para seguir posicionando el nombre del sector.
Una gaiata activa y abierta, reflejo del sector
Para la comisión de El Toll, la gaiata es “mucho más que un monumento festero”. Representa la unión entre tradición, identidad y esfuerzo compartido, “valores que definen tanto a la propia fiesta como al día a día del sector”, aseguran. Como siempre, afrontan la Magdalena con ilusión, pero también con responsabilidad, “como una oportunidad para celebrar las raíces, fortalecer lazos y demostrar que el compromiso colectivo sigue siendo la base de todo avance”.
De hecho, su programación durante la semana magdalenera busca siempre trascender más allá de su vecindario. Así, actividades como los talleres pirotécnicos o “el correfoc toller’, que organizan por las principales calles de la zona, han ido creciendo notablemente en poco tiempo y sumando participación de todo Castellón.
La Gaiata 10 está formada por unas 85 personas, organizadas en distintos grupos de trabajo que hacen posible el funcionamiento de la comisión durante todo el año. Presentación, publicidad, llibret, matadero o redes sociales son solo algunas de las áreas en las que se reparten, siempre desde la colaboración y la implicación.
Destaca en su trayectoria que, en los últimos años, la Gaiata 10 ha logrado consolidar un número estable de comisionados, apostando por una mejor organización interna y una mayor implicación de sus miembros. Aseguran que el objetivo de futuro es claro: “seguir creciendo como comisión, mantener la línea de trabajo actual y aspirar a los premios que reconozcan el esfuerzo realizado”. Todo ello, sin perder nunca de vista lo más importante, disfrutar de la Magdalena y de la convivencia en la carpa del sector.
En cuanto a los monumentos que se plantarán este año en El Toll, la comisión apuesta por un estilo marcadamente tradicional. Destacan la dimensión de los brazos, el cuidado por los detalles y una abundante presencia de vidrieras, elementos clásicos que definen la estética gaiatera. Como colofón, la iluminación vuelve a ser protagonista, realzando el conjunto y aportando ese toque mágico que convierte a la gaiata en símbolo nocturno de la ciudad.
Así pues, no es de extrañar que el Desfile de Gaiatas sea uno de los momentos más esperados y emotivos para la comisión. Junto a él, como no podía ser de otra manera, al formar parte la basílica de su propio sector, la ofrenda de flores a la Mare de Déu del Lledó.
Por último, en cuanto a la programación propia, está pensada para todos los públicos. Bailes regionales, taller pirotécnico infantil, el tradicional correfoc toller, día del niño, concurso de alioli y una completa agenda de actuaciones musicales prevén llenar de vida una vez más, el escenario de la Plaza María Agustina durante la semana de la Magdalena.







