Las intensas rachas de viento registradas durante el fin de semana mantuvieron en alerta a los servicios de emergencia, obligando a los bomberos a realizar un total de 73 servicios relacionados directamente con este episodio meteorológico adverso.






Según fuentes oficiales, las rachas llegaron a superar los 100 kilómetros por hora, provocando numerosas incidencias, entre ellas la caída de árboles y ramas, desprendimientos de elementos estructurales, daños en mobiliario urbano y aseguramiento de objetos con riesgo de caída en la vía pública.
La mayoría de las intervenciones se concentraron durante las horas de mayor intensidad del viento, cuando se recibieron múltiples avisos por situaciones que podían suponer un peligro para la ciudadanía. Los efectivos actuaron de manera coordinada para garantizar la seguridad y minimizar los riesgos derivados de estas condiciones extremas.
A pesar del elevado número de actuaciones, afortunadamente no hay que lamentar daños personales, un hecho que las autoridades atribuyen tanto a la rápida actuación de los servicios de emergencia como a la prudencia mostrada por la población.


