Halloween llega este año en el espectro terrorífico más amplio en cuanto a disfraces ya que esta vez ningún personaje de terror, como ha ocurrido en otras ocasiones con It o La Casa de Papel ha logrado vaciar estanterías. Quizás por eso, se recurre a los clásicos: Brujas, vampiros, esqueletos…..vuelven a triunfar. Además, tanto en niños como en adultos, en los últimos años parece que la tendencia se centra en complementos, máscaras y sobre todo en maquillajes cada vez más terroríficamente elaborados.



Así lo explican desde Todojuguete que cuentan cómo una vez más «los clásicos no fallan y terminan siendo los más demandados». En cuanto a los más pequeños, brujas, demonios y calabazas tienen gran variedad en las tallas más pequeñas.


Para niños, los esqueletos, tanto por comodidad como por confort térmico, siguen siendo los preferidos de pequeños y padres.


Terror «de última hora»
Así, este año a parte de la ausencia de referentes claros de terror como en otras ocasiones, lo que sí que se repite son las compras en las últimas horas. Ivana, la encargada de uno de los Todojuguete en Castellón, cuenta que aunque tengan semanas los disfraces en exposición «en Halloween todo se concentra siempre en el último momento».
Apunta que quizás en el caso de los niños algunos clientes -pocos- van con algo más de previsión «para encontrar tallas». Si embargo, los adultos vienen en el último minuto porque muchas veces son planes que surgen ese mismo día».
Por otro lado, algunas máscaras, «las más sanguinarias» -explican- ya se han acabado, y que el maquillaje vuela y ha de reponerse. «Sobre todo uno que es como una especie de pasta que permite hacer relieves y simular cicatrices», añade Ivana.



Con todo, la oferta sigue siendo amplia, asequible, con disfraces incluso a 3 euros. Además, recuerdan que «Por la compra de un disfraz, ¡te llevas una calabaza portacaramelos!»


