El Villarreal se marchó del Signal Iduna Park sin premio, pero con argumentos para mirar con optimismo su regreso a la Champions. El conjunto amarillo cayó por 3-2 ante el Borussia Dortmund en un encuentro en el que compitió de igual a igual durante buena parte de los 90 minutos y en el que tuvo opciones de llevarse al menos un punto. Un polémico penalti en el tramo final terminó decantando la balanza del lado alemán.
El regreso del Submarino a la máxima competición continental comenzó en uno de los escenarios más exigentes de Europa. El impresionante muro amarillo del estadio del Dortmund volvió a poner a prueba a los de Iñigo Pérez , que afrontaban su segunda participación consecutiva en la Champions con el objetivo de cambiar la dinámica de la pasada edición y demostrar que este equipo puede competir en las grandes noches europeas.
El técnico navarro introdujo siete cambios respecto al último compromiso liguero ante el Deportivo. Gulácsi ocupó la portería, mientras que la defensa quedó formada por Mouriño, Pau Torres , Renato Veiga y Cardona. En la medular entraron Saliba, Comesaña y Gueye, dejando el ataque en manos de Buchanan, Mikautadze y Tani Oluwaseyi.
El inicio dejó claro que el Villarreal no había viajado a Alemania para encerrarse. Los amarillos buscaron tener protagonismo con el balón y aprovechar la velocidad de sus hombres de ataque, aunque el Dortmund también mostró desde el principio su capacidad para generar peligro.
El primer golpe llegó del lado local y con una dosis de fortuna. Renato Veiga desvió el balón hacia su propia portería y puso por delante al conjunto alemán. El tanto no descompuso al Villarreal, que siguió creyendo en su plan y encontró el empate antes del descanso gracias a Mouriño. El central apareció en el área para conectar un certero testarazo y devolver al Submarino al partido.
Con el marcador igualado, el encuentro entró en una segunda mitad abierta, con alternativas para ambos equipos. El Villarreal seguía encontrando espacios y tratando de discutirle el dominio al Dortmund, pero los locales volvieron a ponerse por delante.
Los amarillos no bajaron los brazos y continuaron buscando el empate. Sin embargo, cuando el partido encaraba su recta decisiva llegó una de las acciones más controvertidas de la noche: el árbitro señaló penalti a favor del Borussia Dortmund. Los alemanes aprovecharon la oportunidad para colocar el 3-1 y poner muy cuesta arriba el estreno europeo del Villarreal.
Pese al golpe, el Submarino todavía tuvo tiempo para reaccionar. Con el partido prácticamente consumido, llegó el 3-2, que abrió de nuevo la puerta a una remontada agónica. El Villarreal se lanzó en busca del empate y dispuso incluso de una última oportunidad para completar una igualada heroica, pero el marcador ya no se movió.
La derrota deja al conjunto de Iñigo Pérez sin recompensa en una noche en la que, por juego y competitividad, ofreció una imagen muy diferente a la de su última experiencia europea en Dortmund, donde el Villarreal había caído por un contundente 4-0 la temporada anterior.
Iñigo Pérez : “Esta es la línea correcta”
El técnico del Villarreal lamentó el resultado después del encuentro, aunque puso en valor el rendimiento de sus jugadores en uno de los estadios más complicados del fútbol europeo.
“Creo que ha sido un partido muy bueno del equipo, pero te vas disgustado por el resultado. Pese a las buenas sensaciones, debemos mejorar el acierto con todo lo que generamos y defender mejor porque hoy nos han vuelto a hacer tres goles”.
Iñigo Pérez también destacó las circunstancias que rodeaban el estreno europeo y la dificultad de competir ante un rival como el Dortmund en su propio estadio: “La complejidad era muy alta por venir de lo que venimos, el equipo al que nos enfrentábamos y el ambiente. Podría decir que estoy orgulloso por cómo lo hemos planteado, pero debemos mejorar”.
El entrenador amarillo considera que el camino seguido por su equipo es el adecuado, aunque reconoce que todavía existen aspectos que deben corregirse: “Es frustrante porque el equipo está ejecutando la idea con fe y no obtiene lo que se merece. Pero estoy convencido de que esta es la línea correcta y que debemos insistir por esta senda porque es la adecuada”.
Preguntado por la acción del penalti que terminó siendo determinante para el Dortmund, el técnico navarro evitó valorar el arbitraje y mantuvo su habitual postura de no entrar a analizar las decisiones arbitrales.
El Villarreal regresa de Dortmund, por tanto, con una derrota que duele por la forma en que llegó, pero también con la sensación de haber demostrado que puede competir en escenarios de primer nivel. La Champions apenas acaba de comenzar y el Submarino ya ha dejado una primera señal de que esta vez quiere afrontar su aventura europea con otra cara.


