El fútbol español despide a uno de los jugadores más talentosos de su historia reciente. Santi Cazorla ha anunciado su retirada como futbolista profesional a los 41 años, poniendo fin a una trayectoria que le llevó a convertirse en un referente tanto en LaLiga como en la Premier League y en una pieza importante de la generación más exitosa de la selección española.
La decisión cierra un recorrido deportivo marcado por el talento, la constancia y una capacidad de superación que quedó reflejada en uno de los regresos más admirados del fútbol internacional. Cuando una grave lesión amenazó con poner fin a su carrera durante su etapa en el Arsenal, el centrocampista asturiano desafió todos los pronósticos para volver a competir al máximo nivel.
Formado en la cantera del Villarreal, el jugador nacido en Lugo de Llanera debutó con el primer equipo en 2004. Tras una cesión al Recreativo de Huelva, regresó al conjunto castellonense convertido en uno de los futbolistas con mayor proyección del campeonato. Su crecimiento fue constante hasta consolidarse como uno de los grandes símbolos de la entidad.
Los números reflejan el peso que tuvo en el Villarreal. Disputó 334 partidos oficiales repartidos en nueve temporadas y firmó 57 goles, registros que le sitúan entre los futbolistas más importantes de la historia del club, tanto por encuentros disputados como por aportación ofensiva.
Su calidad también le abrió las puertas de la selección española, con la que levantó las Eurocopas de 2008 y 2012, formando parte del equipo que marcó una época en el fútbol mundial.
Después de su primera etapa en Villarreal, Cazorla defendió durante una temporada la camiseta del Málaga antes de iniciar una exitosa aventura en el Arsenal. En el conjunto londinense se ganó el reconocimiento de la afición gracias a su visión de juego, su capacidad para dirigir el centro del campo y su compromiso, hasta que una complicada lesión frenó su progresión y le obligó a permanecer casi dos años alejado de la competición.
Lejos de rendirse, regresó al Villarreal con el objetivo de recuperar sensaciones. Lo consiguió. Volvió a ofrecer un alto nivel y demostró que seguía siendo un futbolista determinante antes de emprender una nueva experiencia en el Al-Sadd catarí, donde prolongó su carrera durante tres temporadas.
Su último reto llegó en 2023, cuando decidió regresar a Asturias para vestir la camiseta del Real Oviedo. Allí cumplió el deseo de defender los colores del club de su tierra y fue protagonista del histórico ascenso a Primera División, un logro que sirvió para poner el mejor broche posible a su carrera.
Más allá de los títulos y las estadísticas, Cazorla deja una huella imborrable por su forma de entender el fútbol y por el respeto que despertó allí donde jugó. En el Villarreal, club al que siempre ha permanecido estrechamente vinculado, recibió diversos reconocimientos por su trayectoria, entre ellos su incorporación al Passeig Groc, reservado para las grandes figuras de la historia de la entidad.
Con su retirada concluye la carrera de un futbolista que hizo de la calidad, la humildad y la perseverancia sus principales señas de identidad y cuyo legado permanecerá como uno de los más destacados del fútbol español de este siglo.




