Las becas impulsadas por Facsa junto a la Universitat Jaume I cumplen una década llegando ya a 241 estudiantes becados. En esta, su décima edición, se ha concedido 22 ayudas. Se dirigen al estudiantado de grado de la UJI empadronado en Castelló de la Plana. Su objetivo es contribuir al pago de la matrícula universitaria.
Representantes de la entidad que impulsa estas ayudas, junto con miembros de la UJI así como la alcaldesa de la capital de la Plana, han felicitado a los becados. Esta entrega de las Becas FACSA–UJI reconoce el esfuerzo y el mérito de 22 estudiantes con ayudas de 1.000 euros cada una.
Por otro lado, en el acto se ha destacado que estas becas, impulsadas por FACSA y la Universitat Jaume I, además de una aportación económica representan una apuesta firme por el futuro y el talento joven.













A las 22 ayudas que se han concedido, seleccionadas de estre todas lasque aspiraban hay que sumarle las de las nueve ediciones anteriores.
Hay que recordar que desde su puesta en marcha en el curso 2016-2017, esta iniciativa había consolidado su impacto con un total de 1.004 solicitudes recibidas ya en la anterior edición.
Por tanto, eso significa que hasta el pasado cursos se había becado a 219 estudiantes. Lo que supone un montante económico global de 198.373,78 euros, destinados a promover la igualdad de oportunidades en el acceso a la universidad.
Unidos por el valor del esfuerzo y el trabajo
El acto de entrega de las becas ha contado con la presencia de la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco; la vicerrectora de Estudiantado y Vida Saludable, Mamen Pastor; la consejera delegada de Facsa, Elena Llopis ; el responsable de Relaciones Institucionales de Facsa en Castellón, Rafael Ferrer , y el gerente de la Fundación General de la UJI, Juan Antonio Bertolín.
La alcaldesa Begoña Carrasco, ha señalado refiriéndose a los alumnos que esta beca «reconoce vuestro esfuerzo, constancia y mérito, pero también representa la confianza que Castellón deposita en vosotros. Estáis llamados a liderar los cambios del mañana, a innovar, emprender, investigar, transformar y mejorar nuestra sociedad”.
En esta línea, ha añadido que “el futuro no se construye solo con infraestructuras o proyectos sino con jóvenes formados y con talento que tengan oportunidades para desarrollarse y quedarse aquí. Este es el gran valor de estas becas: ayudan a estudiar, avanzar y reforzar el vínculo entre el talento joven y su ciudad”.
En el turno de intervenciones, la vicerrectora Mamen Pastor ha agradecido la alianza y colaboración permanente de Facsa con la universidad pública de Castellón en la promoción y apoyo al talento universitario a través de diferentes iniciativas, como estas becas. “Esta es una inversión de futuro en las personas que repercutirá en nuestro entorno social”, ha apuntado.
Así mismo, Pastor ha felicitado el estudiantado becado por su dedicación, esfuerzo y trabajo, y les ha instado a “volver a la sociedad esta inversión, a través de vuestro ejercicio profesional y vuestro talento para contribuir al progreso del territorio”.
Una década de compromiso con el talento joven
Por su parte, la consejera delegada de Facsa Elena Llopis ha subrayado el significado especial de esta edición porque “celebramos diez años de compromiso con el talento joven”, un recorrido que, según ha destacado, refleja la vocación con la que nació el programa: apoyar al esfuerzo académico y generar oportunidades reales para el estudiantado.
Llopis ha puesto también en valor la colaboración con la Universitat Jaume I a lo largo de esta década, así como el papel del Ayuntamiento de Castelló en el impulso de iniciativas de carácter social. En este sentido, ha remarcado que “cuando universidad, administración y empresa avanzan juntas, somos capaces de generar un impacto mucho más profundo y duradero”. «Una alianza es clave para construir una sociedad más equitativa y cohesionada», ha añadido.
Desde la perspectiva empresarial, la consejera delegada de Facsa ha querido trasladar un mensaje al estudiantado becado sobre la importancia de la formación continua y la implicación personal en el aprendizaje. “La formación no es solo una etapa: es una actitud”, ha afirmado, animando el estudiantado a aprovechar esta oportunidad con curiosidad, constancia y compromiso, valores que “son los que convierten el talento en valor”.







