Muchos conductores se han llevado una sorpresa desagradable en las últimas horas. Los paneles luminosos muestran precios que no se veían desde hace tiempo y que siguen subiendo a gran velocidad.
El precio medio del diésel se situaba en 1,781 euros por litro en la provincia, mientras que la gasolina sin plomo 95 alcanzaba los 1,683 euros. En algunas estaciones de servicio ambos carburantes ya se acercan peligrosamente a los 2 euros por litro, una cifra que preocupa tanto a particulares como a profesionales.
La subida está relacionada con el conflicto en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. La tensión en el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte clave del comercio mundial de petróleo.
En apenas diez días, el precio del diésel en Castellón ha aumentado un 23%, pasando de 1,449 euros el litro el 1 de marzo a los 1,781 actuales. En el caso de la gasolina 95, el incremento ronda el 12%, al subir de 1,504 a 1,683 euros.
El impacto también se nota a nivel provincial. Según datos de consumo energético, Castellón utiliza cada mes miles de toneladas de gasóleo y gasolina, por lo que el incremento de precios podría suponer un sobre coste cercano a los 11 millones de euros mensuales si la tendencia continúa.

