Eliana A. Trias
Hay carreras que se corren por marcas, por superación o por el simple placer de moverse, pero Proyecto Belial ha decidido darle una razón más a cada entrenamiento y competición. Quiere transformar los kilómetros recorridos en donaciones para los niños y adolescentes con cáncer que acompañan desde Fundación Aladina. La iniciativa nace este año con la filosofía de que el deporte pueda ser mucho más que competición y que pase a ser una herramienta para ayudar.
La mecánica es tan sencilla como potente. Los integrantes del proyecto participan en pruebas deportivas y, por cada kilómetro oficial completado, sus patrocinadores, principalmente empresas locales, realizan una donación a Fundación Aladina. No se trata de una cifra simbólica inventada, sino que la distancia se contabiliza a partir de la distancia oficial de cada carrera, de modo que cuantas más pruebas se disputen y más kilómetros se acumulen, mayor será la aportación final.
Una idea nacida de dos pasiones
El proyecto surgió, gracias al deportista castellonense; Micael Ortega y al docente; Jaime Ortíz, debido a la afición por participar en pruebas deportivas y las ganas de canalizar ese esfuerzo hacia una causa útil. “Entrenar y competir ya es algo que me gusta y que forma parte de mi vida, pero saber que ese esfuerzo puede contribuir a ayudar a niños con cáncer hace que cada carrera tenga un significado especial”, explica Micael.
De ahí nació el lema que resume el proyecto: un kilómetro = una donación. Cada carrera deja de ser solo un reto personal para convertirse en una pequeña contribución colectiva. El esfuerzo se multiplica gracias a las empresas que se suman como patrocinadoras, creando una cadena en la que todos aportan algo: kilómetros, apoyo económico o visibilidad.
El proyecto surgió, gracias al deportista castellonense Micael Ortega y al docente Jaime Ortíz, debido a su afición al deporte y las ganas de canalizar ese esfuerzo hacia una causa útil.
Proyecto Belial no ha fijado un objetivo de recaudación concreto. Su filosofía es de crecimiento progresivo: “No nos hemos marcado una cifra concreta como objetivo. Nuestra filosofía es que cuanto más consigamos recaudar, mejor. Queremos que la iniciativa crezca poco a poco y que cada patrocinador y cada kilómetro sumen”, señalan.
Toda la recaudación irá destinada a Fundación Aladina, entidad que trabaja desde hace más de dos décadas acompañando a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias en España. La fundación ofrece apoyo integral, además de programas de investigación, formación y humanización hospitalaria, y colabora actualmente con 22 hospitales de todo el país.
Para Micael, uno de los impulsores del proyecto, hacer deporte con causa cambia por completo la experiencia de competir. Su mensaje a otros atletas que quieran seguir el mismo camino es sencillo: no hace falta empezar con algo gigantesco. “El deporte ya nos da una herramienta muy potente: podemos aprovechar nuestros entrenamientos, nuestras carreras o nuestros retos para dar visibilidad a una causa y conseguir que otras personas se impliquen. Cuando muchas personas aportan un poco, el resultado puede ser mucho mayor de lo que imaginamos”, reflexiona.
Por otro lado, Jaime es quien coordina y da forma a la iniciativa. Su rol abarca desde la organización de la participación en las distintas pruebas hasta la relación con patrocinadores y con las personas que se van sumando al proyecto. “Me encargo de que todo esté preparado, de organizar la participación en las diferentes pruebas y de coordinar la relación con los patrocinadores y con las personas que se van sumando”, explica.
Su objetivo es que Proyecto Belial sea algo accesible y sostenible en el tiempo: “La idea es que sea algo sencillo y que podamos ir haciendo crecer con el tiempo”, enfatiza.
El proyecto ya cuenta con el respaldo de varios patrocinadores, principalmente empresas locales que han confiado en la causa y han decidido colaborar con sus donaciones. Aun así, desde Proyecto Belial dejan la puerta bien abierta para buscar la incorporación de nuevas empresas, clubes, marcas deportivas, corredores o cualquier persona que quiera echar una mano.
La elección de Fundación Aladina no fue casual. “Aladina fue la primera fundación que nos vino a la mente. Nos sentimos muy identificados con la labor que realizan con los niños y adolescentes con cáncer y sus familias”, comentan. Además, la sintonía desde el primer contacto fue inmediata: “Todo fue muy rápido y fluido. Hubo muy buena conexión y vimos que tenía sentido empezar este proyecto juntos” explican.
Aladina fue la primera fundación que nos vino a la mente. Nos sentimos muy identificados con la labor que realizan con los niños y adolescentes con cáncer y sus familias«
Cómo seguir y sumarse al Proyecto Belial
Quien quiera seguir la evolución del proyecto puede hacerlo a través del Instagram de Proyecto Belial (@proyectobelial), donde irán compartiendo las pruebas en las que participan, los kilómetros acumulados y la evolución de las donaciones. También se puede seguir la labor de la fundación a través de sus propios canales.
Al final, Proyecto Belial demuestra que no hacen falta grandes gestos para generar un impacto real. Basta con ponerse las zapatillas, salir a correr y saber que cada paso dado puede traducirse en apoyo para quienes más lo necesitan. Porque, como bien resume su filosofía, un kilómetro puede valer mucho más de lo que parece.
El proyecto surgió, gracias al deportista castellonense Micael Ortega y al docente Jaime Ortíz, debido a su afición al deporte y las ganas de canalizar ese esfuerzo hacia una causa útil
“Aladina fue la primera fundación que nos vino a la mente. Nos sentimos muy identificados con la labor que realizan con los niños y adolescentes con cáncer y sus familias”





