La petición espontánea de unas niñas planteando una «necesidad real» a un problema cotidiano, tendrá solución. La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, les dio su palabra en público y la reiteró más tarde ante un pequeño grupo de periodistas. Además, allí mismo la trasladó directamente a quien puede ejecutarla. Se trata de instalar una fuente de agua refrigerada frente al colegio Bibe Climent. Una reivindicación con la que un grupo de alumnas del centro sorprendieron a la alcaldesa hace unas semanas mientras veía con sus hijas, «sentada en el suelo de la plaza Mayor» -contaba-, uno de los espectáculos del POT.
La anécdota la comentaba la primera edil con un grupo de periodistas en la visita a las obras del nuevo ‘Mercat Central de Castelló’ la semana pasada. Carrasco contó que cuando las niñas se pusieron frente a ella pidiéndole la fuente, llamó al concejal de urbanismo, que también estaba en la plaza Mayor, y frente a las pequeñas ciudadanas, le trasladó la orden. No obstante, el tema no quedó ahí, sino que en esa misma visita, aprovechado que la responsable del grupo Nealis, vinculado a Facsa, encargada de la instalación de las fuentes, estaba presente en la visita, le hizo públicamente el encargo y reiteró que iba a cumplir su palabra.
«Se lo dije a las niñas, cuando me lo pidieron, porque entiendo que es justo y para ellas es una necesidad que me trasladaron directamente, y ahora, a la empresa encargada de la instalación de las fuentes, que ya tenemos por todo Castellón y a la que sumaremos esta», aseguró la alcaldesa interrogando con mirada cómplice a la directiva de la empresa, Elena Llopis Gimeno. Ahora, habrá que esperar cuánto tardará en materializarse la promesa.
La anécdota



