Altura ha hecho historia en el Grand Prix. Ahora, www.revistapoble.net entrevista a su alcaldesa tras acariciar el triunfo y liderar el orgullo de la Comunidad Valenciana, y cuanta cómo ha sido el impacto de participar en este mítico concurso.

El municipio castellonense de Altura, de apenas 4.000 habitantes, ha sellado una participación histórica en la edición de 2026 del mítico concurso veraniego Grand Prix de Televisión Española.
La delegación alturana, arropada por un equipo de 35 competidores y más de un centenar de vecinos en la grada, completó una andadura impecable en la que rozó la victoria directa en su programa contra Pradejón (La Rioja), cayendo por una diferencia mínima.

Sin embargo, gracias a la enorme cantidad de puntos acumulados durante las pruebas, el municipio logró una gesta sin precedentes: convertirse en el primer pueblo de la Comunidad Valenciana que se clasifica para las semifinales del concurso desde el regreso del formato a las pantallas.
En una entrevista para revista Poble, la alcaldesa de Altura analiza este éxito televisivo y repasa los retos de futuro en infraestructuras, patrimonio y tradiciones locales. Todo ello sin olvidar el impacto que esta participación puede tener en un futuro para descubrir este municipio.
Revista Poble: ¿Qué significa para un municipio como Altura participar en un programa de televisión nacional?
Alcaldesa: Tiene un valor incalculable. Es una promoción a nivel nacional e internacional porque está el canal internacional que repite constantemente el programa. Es algo que un pueblo de 4.000 habitantes como Altura no puede pagar con dinero.
Esa promoción a nivel turístico, a nivel cultural, a nivel del propio nombre del pueblo… Te das cuenta de la cantidad de miles y miles de seguidores que tiene el propio programa, que incluso hacen rutas por los pueblos en los que han participado. No tiene precio, es incalculable y la verdad es que es algo increíble que solamente nos va a pasar una vez en la vida. Los pueblos pequeños no podemos optar nunca a este tipo de promoción si no es con algo como el Grand Prix, porque no podemos pagarla. Es así de sencillo para que la gente lo entienda: no se puede pagar, es bestial.
R. P.: Da un foco increíble a nivel nacional…
Alcaldesa: Sí, bueno, es Prime Time, es líder en número de espectadores todas las noches. Es un programa que se repite a lo largo de todo el año, que lo sigue mucho el público infantil, por cierto, porque lo repiten constantemente también en Clan televisión a lo largo de toda la temporada de otoño, invierno y primavera. Cuando acabe esta edición, los 12 pueblos que hemos salido en esta edición vamos a estar hasta que comience la del año que viene en Prime Time constantemente en todos los canales que tiene Radio Televisión Española. Son millones de personas que ven el nombre de tu pueblo.
Llevamos con esto desde el mes de marzo, pero además va a estar un año constantemente en ebullición a través de la televisión pública, la televisión que pagamos todas y todos.
R. P.: ¿Y cómo nació y se fraguó la idea de acudir al programa?
Alcaldesa: Bueno, el Grand Prix volvió en 2023. Los que somos millennials como yo lo veíamos hace muchos años cuando salía la vaquilla de verdad, aunque ahora sea de peluche. Esto se fragua porque cuando se recupera en 2023, de repente los niños de hoy lo descubren. Hace un par de veranos, estando en la calle, viene la típica madre y me dice: «Espérate que mi hijo te tiene que decir algo». El niño quería proponerme que Altura participase. Yo me quedé pensando y decidí mirarlo, pero cuando entré en las condiciones ponía que tenían que ser pueblos de entre 5.000 y 10.000 habitantes, así que lo desechamos porque Altura obviamente no llegaba a ese corte.
¿Qué ocurre? Pues que este año, a finales de enero o primeros de febrero, recibimos un email del programa en el correo del ayuntamiento que habían enviado a más de 1.000 pueblos de toda España. Nos explicaban que habían bajado el número de habitantes de corte inicial. Yo aquí, sin pensarlo mucho ni comentarlo con nadie, inscribí al municipio y me callé la boca. Luego vinieron semanas de correos que completar y encuestas rápidas. Insistían en que la decisión tenía que ser del alcalde o de la alcaldesa.
Un viernes de Magdalena, estando yo en Castellón, me llamaron de la productora para decirme que nuestra comunidad autónoma había sido una de las elegidas en el sorteo y que ahora tocaba elegir a un pueblo entre los que quedábamos. Teníamos que enviar un vídeo de ahí al jueves. Corriendo, durante el fin de semana, llamamos a Eloi y a su pareja María , que nos ayudaron a editarlo y de cuyas cabezas surgieron las ideas locas que llevaron a que el vídeo fuera tan potente.
Encontramos enseguida a Diego como capitán y a cinco o seis personas para el equipo. Congregamos a la gente del pueblo y no hubo ningún problema, se ilusionaron un montón. Éramos muy conscientes de que era casi imposible que fuéramos el pueblo elegido, y por eso estábamos tan contentos; lo hicimos para pasarlo bien y al final resultó que fuimos los elegidos.
R. P.: ¿Sabíais qué otros pueblos participaban de la provincia o de la comunidad?
Alcaldesa: Nosotros nos enterábamos de los pueblos que participaban de nuestra comunidad autónoma por las redes sociales de los propios ayuntamientos que buscaban gente para grabar el vídeo. Por ejemplo, participaba la Puebla de Farnals, Pedralba, Gilet y varios municipios de la provincia de Alicante.
Éramos alrededor de 12 o 14 municipios seguro por lo que veíamos que se iba publicando, pero la productora en ningún momento nos dijo quiénes éramos. Al final, por cercanía, te ibas enterando y había ese pique entre nosotros de a ver a quién cogían.
R. P.: Además de participar y hacerlo muy bien, ¿cómo ha repercutido la actuación entre los vecinos? ¿Cómo era la estructura para ir al programa?
Alcaldesa: El programa se estructura de la siguiente manera: tú tienes que llevar un equipo de 35 personas para participar en las pruebas, de las cuales 30 son titulares y 5 se quedan en la reserva, aunque siempre acaban jugando por los trastazos importantes que te das en el Grand Prix.
Luego había que llevar entre 100 y 110 personas de público, la alcaldesa y un asesor cultural. A mí me hizo muchísima ilusión ir porque el tema de la patata caliente me parecía lo máximo; era como volver a la infancia, al programa que veía en casa de mis abuelos en verano. Como asesor cultural vino Manolo, José Manuel López Ulate, que es nuestro cronista y enseguida dijo que sí. Para el equipo se hicieron pruebas físicas, pero al público lo tuvimos que sortear porque había muchísima gente apuntada. La suerte que hemos tenido es que hemos pasado a la semifinal.
R. P.: Ahora estará reñido de cara a la semifinal, debe ser muy ilusionante tener la posibilidad de ganar…
Alcaldesa: Desde que volvió el Grand Prix en 2023, somos el primer pueblo de la Comunidad Valenciana que pasa a semifinales. En cuatro años somos los primeros que hemos conseguido llegar a las semifinales y, además, se produce en un contexto muy complejo porque nosotros perdimos nuestro programa contra Pradejón. En todo momento, cuando el equipo se venía abajo, yo les decía: «Aquí hay que conseguir los máximos puntos posibles». Porque esto no es ganar un programa, aquí hay que clasificarse. No lo perdimos por una cifra enorme de puntos sino por solo dos puntitos contra el pueblo de La Rioja, pero el conseguir tantos puntos hizo que ahora estemos en la semifinal.
Desde aquí lo digo bien claro al pueblo de la Comunidad Valenciana que el año que viene participe: que no deje en ningún momento de sumar puntos, porque parece que te vienes abajo cuando vas perdiendo, pero este es el ejemplo de que así pasas a semifinales y estás entre los cuatro mejores.
Además es divertido, te diviertes con gente de tu propio pueblo que conoces de toda la vida. Se han causado sinergias entre los chavales jóvenes del equipo que antes se veían por la calle y solo se saludaban, y ahora están creando un vínculo que a la vez se está extendiendo a los pueblos con los que hemos participado. Esto abre un abanico muy extenso de posibles intercambios o hermanamientos en un futuro.

