El Villarreal cayó derrotado este viernes en Mendizorroza ante el Deportivo Alavés (1-0) en un encuentro en el que los groguets llevaron la iniciativa y dispusieron de las principales ocasiones, pero no encontraron el acierto necesario en los metros finales. Un solitario gol de Lucas Boyé en la primera mitad decidió un partido en el que los amarillos buscaron hasta el final un empate que no llegó.
Después de los dos empates cosechados ante el Racing de Santander y el Atlético de Madrid, el conjunto dirigido por Iñigo Pérez afrontaba su visita a Vitoria con el objetivo de sumar su primera victoria de la temporada en LALIGA EA Sports. Mendizorroza, un estadio históricamente complicado para el Villarreal, volvió a resistirse a los intereses amarillos.
El equipo Submarino asumió desde el inicio el protagonismo con el balón y trató de instalarse en campo contrario. Sin embargo, el Alavés supo aprovechar una de sus aproximaciones para adelantarse en el marcador. Lucas Boyé encontró el camino del gol en el primer tiempo y puso el 1-0, una ventaja que los locales conservarían hasta el descanso.
Tras el paso por los vestuarios, el Villarreal incrementó su dominio y buscó con insistencia el tanto del empate. Los amarillos generaron varias oportunidades y tuvieron mayor presencia ofensiva, pero volvieron a encontrarse con un problema que ya había aparecido en anteriores jornadas: la falta de acierto en los metros decisivos.
El conjunto de Iñigo Pérez no dejó de intentarlo durante el tramo final y mantuvo la iniciativa en busca del empate, pero el Alavés resistió para conservar su ventaja y acabar sumando los tres puntos.
La derrota supone el primer tropiezo del Villarreal esta temporada después de los empates frente al Racing y el Atlético de Madrid. Los amarillos continúan así en busca de su primera victoria en LALIGA EA Sports.
Antes del encuentro, Iñigo Pérez había mostrado públicamente sus ganas de estrenar su casillero de triunfos al frente del Villarreal: “Siempre hay ganas de ganar y quiero ganar ya la primera victoria con este grupo y este escudo, y quiero que sea mañana”.
El técnico también había advertido de la dificultad de jugar en Mendizorroza y de la intensidad que esperaba por parte del conjunto vitoriano: “Siempre hablo de frecuencia emocional o ambiental y es parecido al de Santander, con aficiones muy involucradas. El Alavés tiene un juego específico, más directo, más vertical. Si no lo igualas, te sientas acosado y con vértigo. Tenemos que igualar la frecuencia emocional y, luego, imponernos en el juego”.
La visita a Vitoria terminó sin premio para un Villarreal que dominó buena parte del encuentro, pero volvió a quedarse a las puertas de su primera victoria del curso.



