La Vall d’Uixó vive momentos de máxima preocupación por el grave incendio forestal declarado este sábado, un fuego que avanza con rapidez y que ya ha obligado a activar un importante dispositivo de emergencias y a iniciar el desalojo preventivo la parte superior del polideportivo de la localidad de la Vilavella.



Las llamas afectan a una zona de interfaz urbano-forestal, un tipo de escenario especialmente complejo al encontrarse muy próximo a áreas habitadas. Esta circunstancia ha elevado la preocupación de los servicios de emergencia, que trabajan para evitar que el fuego alcance viviendas y para proteger a la población.
El incendio continúa avanzando mientras una intensa columna de humo comienza a envolver a municipios cercanos, siendo visible desde numerosos puntos de la comarca. La evolución del fuego mantiene en alerta a los equipos desplegados sobre el terreno.
Ante la gravedad de la situación, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha ampliado el operativo de extinción, que cuenta ya con un amplio despliegue de medios terrestres y aéreos. En estos momentos intervienen seis dotaciones de Bomberos de la Diputación de Castellón, catorce unidades de los Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana —dos de ellas helitransportadas—, además de siete medios aéreos, compuestos por tres helicópteros y cuatro aviones.
El dispositivo también incorpora un camión nodriza pesado con capacidad para 35.000 litros de agua, una unidad de mando, tres coordinadores forestales, un técnico forestal y una unidad de jefatura, con el objetivo de coordinar las labores de extinción y responder a la evolución del incendio.
Los efectivos continúan trabajando intensamente para frenar el avance de las llamas en un incendio que mantiene en vilo a toda la comarca, mientras las autoridades siguen pendientes de su evolución y de la posible adopción de nuevas medidas de protección para la población.






