Un importante incendio forestal declarado en el término municipal de Soneja (Castellón) ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de extinción y a evacuar de forma preventiva a más de 500 vecinos de la localidad de Azuébar, ante la evolución desfavorable del fuego.
La emergencia, cuya evolución ha sido calificada como «negativa» por las autoridades, ha llevado a la Generalitat Valenciana a decretar la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana (PEIF). Este nivel de emergencia se activa cuando el incendio puede afectar gravemente a la población y requiere la adopción de medidas extraordinarias de protección y socorro, así como la incorporación de recursos adicionales para combatir las llamas.
Durante las primeras horas del operativo se movilizaron diez medios aéreos, cifra que posteriormente se elevó hasta los quince, además de numerosos efectivos terrestres de bomberos forestales, brigadas especializadas y personal de emergencias que trabajan para frenar el avance del incendio.
Como medida para garantizar la operatividad del dispositivo aéreo, las autoridades han ordenado el cierre del puerto de Sagunto para la carga de agua de los helicópteros y aviones que participan en las labores de extinción, facilitando así un suministro continuo para los medios desplegados sobre la zona afectada.
La expansión del incendio también ha obligado a evacuar a los más de 500 habitantes de Azuébar. Muchos de ellos han sido trasladados a Soneja, donde el municipio ha habilitado espacios para su acogida. El alcalde de Soneja ha recordado que la localidad ya vivió una situación similar durante el gran incendio de 2021, afirmando que «hemos acogido a los vecinos de Azuébar, como en el 2021».
Los servicios de emergencia mantienen un seguimiento constante de la evolución del incendio, mientras las condiciones meteorológicas y el comportamiento del fuego continúan marcando el desarrollo de las labores de extinción. Las autoridades han pedido a la población extremar la precaución, respetar las restricciones establecidas y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencias.
El operativo permanece plenamente activo con el objetivo de contener el avance de las llamas y garantizar la seguridad de los vecinos de las poblaciones afectadas.

