Durante la tarde-noche del pasado 24 de junio, Venezuela sufrió dos grandes terremotos, con 40 segundos de diferencia entre uno y otro, que sacudieron el norte de Venezuela. El primer sismo fue de una magnitud de 7,2 y el segundo fue de 7,5.
Desde Revista POBLE estamos en contacto con algunos de los damnificados por el doble terremoto. En concreto, gracias a uno de los vínculos establecidos de Juan Carda, profesor de la Universitat Jaume I y director de la Càtedra d’Innovació Ceràmica de Vila -real, hemos podido conocer de primera mano la experiencia de Delia Gutiérrez , profesora de la Universidad Simón Bolivar de Caracas.
Delia relata así lo que considera «una tragedia nacional». «Afortunadamente, todos en mi familia estamos bien; quizás, el mas afectado fue uno de mis hermanos porque vive a una cuadra de uno se los edificios colapsados y tuvo que salir de su apartamento«, afirma preocupada. La catedrática universitaria también contó su propia experiencia en el momento del terremoto: «En mi caso particular, fue lo traumático del momento y pequeñas cosas materiales. Estaba sola en casa corrigiendo unos exámenes y comenzó a moverse todo, cayeron materos, cuadros, floreros, etc. Me refugié debajo de una mesa, y pareció interminable. Cuando cesó, tomé la llave y baje. Así que, soy muy afortunada porque todo ha estado bien y mi zona no sufrió más».
También aprovechó para resaltar la zona que más le preocupa: La Guaira, donde hay una sede de la Universidad Simón Bolívar; “en ella hay muchos profesores y estudiantes desaparecidos”, confirma a POBLE.



