El paso de Toni Kroos por la Villarreal Yellow Cup Easter no está dejando indiferente a nadie. El campeón del mundo no solo disfruta del fútbol base desde su nueva perspectiva como entrenador, sino que también se ha mostrado especialmente impresionado por el nivel organizativo y las instalaciones del club anfitrión.
Durante su estancia, Kroos no ha escatimado en elogios hacia el Villarreal CF, destacando el modelo de trabajo que ha convertido al club en una referencia tanto en España como en Europa.
“Las instalaciones son espectaculares. Se nota que hay una inversión, pero sobre todo una idea clara de cómo hacer las cosas bien”, señala el alemán. Acostumbrado a la élite del fútbol mundial, Kroos valora especialmente que un club mantenga ese nivel de exigencia también en el fútbol base.
Pero más allá de lo material, lo que realmente le ha conquistado es el planteamiento del torneo. “La organización es excelente. Todo está muy bien estructurado, los horarios, los partidos, el trato a los equipos… Es un torneo pensado para que los jóvenes disfruten y compitan en un entorno ideal”.
El excentrocampista también subraya el ambiente que se respira durante la Yellow Cup: competitivo, pero sano. “Se nota que hay un gran trabajo detrás. No es solo un torneo, es una experiencia formativa muy completa”.
Kroos encuentra en este tipo de eventos una inspiración renovada en su nueva etapa en los banquillos. Lejos del ruido mediático, pone en valor iniciativas como esta, donde el foco está en el crecimiento de los jóvenes futbolistas.
“Cuando ves que todo está tan bien hecho, entiendes por qué el Villarreal sigue creciendo año tras año”, concluye.
El alemán, conocido por su inteligencia táctica y su serenidad en el campo, traslada ahora esos valores a su faceta como entrenador. En la Villarreal Yellow Cup Easter, su presencia no pasa desapercibida. Jugadores, entrenadores y familias ven en él no solo a una leyenda, sino a un referente cercano.

