El derbi de la Comunitat Valenciana vuelve a escena este domingo en el Estadio de la Cerámica, donde Villarreal CF y Valencia CF medirán fuerzas en un duelo que llega cargado de tensión deportiva y extradeportiva.
Un derbi con impulso anímico
Ambos conjuntos afrontan el choque tras superar en los últimos días al Levante UD. El Villarreal venció en el partido aplazado disputado el miércoles con un 0-1, mientras que el Valencia también hizo lo propio el pasado domingo ante el conjunto granota 0-2.
Esos triunfos han tenido consecuencias directas en la clasificación: el Submarino Amarillo ha logrado afianzarse en la tercera plaza, ampliando su ventaja en tres puntos, mientras que el conjunto che ha conseguido salir de los puestos de descenso, un balón de oxígeno en una temporada especialmente complicada.
Igualdad histórica: aunque el Villarreal sale ganador
En los 35 enfrentamientos ligueros entre ambos equipos, el balance refleja una gran igualdad. El Villarreal ha ganado 14 partidos, ha empatado 8 y ha perdido 13 frente al Valencia. Cifras que demuestran que, más allá de las dinámicas actuales, este derbi suele decidirse por detalles.
Sin embargo, el último precedente en La Cerámica dejó un recuerdo amargo. Aquel encuentro estuvo marcado por incidentes protagonizados por ultras radicales del Valencia, que agredieron a varios jóvenes aficionados locales, quienes tuvieron que ser trasladados al hospital. Un episodio que ensució una rivalidad que, año tras año, se va intensificando.
Ambiente caliente… pero sin “alto riesgo”
A pesar de los antecedentes y de la presencia anunciada de grupos radicales visitantes —que han organizado un recibimiento en las inmediaciones del estadio y planean concentrarse en un bar frecuentado por aficionados locales—, la Comisión Estatal contra la Violencia, dependiente del Ministerio del Interior, no ha catalogado el encuentro como de alto riesgo.
Una decisión que ha generado debate entre ambas aficiones, especialmente por el recuerdo de los incidentes anteriores.
Dos realidades opuestas
El partido también enfrenta dos proyectos que atraviesan momentos muy distintos. El Villarreal vive una etapa de estabilidad y crecimiento sostenido. En sus 26 temporadas en Primera División, el club amarillo ha disputado competiciones europeas en 19 ocasiones, una regularidad al alcance de muy pocos equipos en España. Haciéndose un hueco en Europa y consiguiendo un reconocimiento que muy pocos clubs tienen.
Por el contrario, el Valencia, uno de los grandes de LaLiga durante décadas, atraviesa una etapa de profunda inestabilidad deportiva e institucional. Lejos de las posiciones europeas, el conjunto valencianista lucha ahora por recuperar su identidad y estabilidad.
Más que tres puntos
El derbi del domingo no solo pone en juego tres puntos. Para el Villarreal, supone la oportunidad de consolidar su posición privilegiada y seguir mirando hacia Europa. Para el Valencia, es una ocasión para confirmar su reacción y alejar definitivamente los fantasmas del descenso.
En un contexto de tensión creciente y con trayectorias opuestas en los últimos años, el choque promete intensidad dentro y fuera del terreno de juego. El balón dictará sentencia, pero el derbi valenciano se va calentando cada año un poco más.

