El Villarreal firmó una de sus actuaciones más rotundas de la temporada en su visita a Anoeta, donde superó a la Real Sociedad por 2-3 en un duelo vibrante que se decidió en el último suspiro. El conjunto de Marcelino protagonizó un arranque arrollador, colocándose 0-2 gracias al talento desbordante de Moleiro, cuya influencia en el juego fue determinante de principio a fin.
Aunque los locales reaccionaron con dos tantos de bella factura que igualaron el marcador y encendieron el estadio, el canario volvió a exhibirse en la acción final del encuentro para cerrar un triunfo de enorme valor y firmar su doblete. Su aparición resultó decisiva para que los amarillos sumaran tres puntos que consolidan su presencia en puestos de Liga de Campeones. Con esta victoria, el equipo se mantiene como segundo clasificado, a la espera de lo que haga el Real Madrid en su compromiso liguero.
Tras el choque, Marcelino no escondió su satisfacción por el rendimiento de sus futbolistas, especialmente por su capacidad para resistir el empuje donostiarra en los momentos más delicados. “Teníamos el partido controlado y les hemos dado vida, aunque nos han marcado dos golazos. Luego hemos tenido ese punto de suerte al final para sumar tres puntos tan importantes como difíciles. Sumar una victoria aquí, que es un campo complicadísimo, es para dar la enhorabuena a los futbolistas. Sumar 32 de 42 puntos y cinco victorias consecutivas me parece una salvajada”.
El técnico destacó la cohesión interna como uno de los factores que explican este gran momento de forma: “Es una barbaridad sumar los puntos que sumamos habiendo jugado en campos muy complicados. Es un grupo muy cohesionado donde todos aprovechan sus minutos, minutos que son de calidad y nosotros tenemos que estar agradecidos. No es nada sencillo lograr esto jugando la Champions a la vez. Ahora debemos tratar de que se plasme en las dos competiciones”.
Marcelino también insistió en la importancia de mantener la identidad del equipo pese a los riesgos inherentes a su estilo ofensivo. “Nuestra forma de jugar supone asumir ciertos riesgos. Por los futbolistas que tenemos, no podemos renunciar a nuestra identidad. Esos errores y esas tomas de decisión donde el riesgo prevalece sobre el beneficio, hay que saber gestionarlas, pero eso llega practicando”.
El Villarreal regresa así de San Sebastián con un triunfo que refuerza su candidatura liguera y alimenta un estado anímico que, según su entrenador, se basa en la confianza colectiva y en la convicción de que el equipo puede competir al máximo nivel en todos los escenarios.

