Los albinegros se adelantaron a los dos minutos con un gol de Israel Suero, pero acabaron sufriendo en El Plantío tras disputar la última media hora en inferioridad numérica
El CD Castellón regresó de su visita a El Plantío con un punto que sabe a esfuerzo y resistencia. Los de Pablo Hernández empataron ante el Burgos CF (1-1) en un encuentro que comenzaron dominando, pero que terminó convirtiéndose en una exigente prueba de supervivencia tras la expulsión de Matías Orozco en la segunda mitad. Pese a las dificultades, el conjunto albinegro supo mantener el resultado y conservar su liderato en solitario de LaLiga Hypermotion.
Apenas había dado tiempo a que los dos equipos se asentaran sobre el terreno de juego cuando el Castellón golpeó primero. Israel Suero aprovechó los primeros compases del encuentro para sorprender a los locales con un disparo desde fuera del área que acabó en el fondo de la portería. Corría el minuto 2 y los albinegros ya tenían el marcador a su favor.
El tempranero gol permitió al equipo castellonense afrontar el inicio con confianza. Durante el primer cuarto de hora llevó la iniciativa y consiguió imponer su juego ante un Burgos que tardó en encontrar la manera de frenar a los visitantes. Sin embargo, el paso de los minutos fue cambiando el escenario. Los locales aumentaron su intensidad, equilibraron las fuerzas y comenzaron a discutir el dominio del Castellón.
La reacción burgalesa acabó teniendo recompensa en el peor momento para los intereses albinegros. Cuando la primera parte estaba a punto de concluir, Oier Luengo consiguió establecer el empate en el tiempo añadido, dejando el marcador en 1-1 antes del paso por vestuarios.
Una expulsión que cambió el partido
La segunda mitad estuvo marcada por una acción que condicionó por completo el desarrollo del encuentro. En el minuto 60, Matías Orozco vio la tarjeta roja directa en una decisión arbitral muy protestada por los jugadores del Castellón. La intervención del VAR no modificó la expulsión y los de Pablo Hernández se vieron obligados a afrontar la última media hora con un futbolista menos.
A partir de ese momento, el partido adquirió una dimensión muy diferente. El Castellón tuvo que aparcar buena parte de sus aspiraciones ofensivas y concentrar sus esfuerzos en contener a un Burgos que buscó aprovechar su superioridad numérica para completar la remontada.
Los albinegros respondieron con orden, sacrificio y una notable capacidad de resistencia. El equipo se mantuvo firme ante las acometidas locales y logró sostener un empate que estuvo en peligro hasta el último instante. Fue entonces cuando apareció Matthys, decisivo con una intervención en la última jugada que evitó el segundo tanto del Burgos y aseguró el reparto de puntos.
El empate permite al Castellón prolongar su condición de líder en solitario después de una salida complicada en la que tuvo que adaptarse a circunstancias adversas. Más allá del resultado, el encuentro dejó una muestra de la capacidad competitiva del equipo de Pablo Hernández, que supo mantenerse en pie cuando el partido se puso cuesta arriba.
Sin apenas tiempo para descansar, el conjunto albinegro afronta ya su siguiente compromiso liguero. Este viernes 6 de noviembre, a las 20:30 horas, recibirá a la SD Eibar en SkyFi Castalia, en el encuentro correspondiente a la decimotercera jornada de LaLiga Hypermotion.





